Honran al deporte nacional con donación de escultura «La Charrería»
Realiza la entrega Sofía I, Reina de la Federación Mexicana de Charrería · Mantienen viva la tradición del Deporte Nacional Irapuato, Gto.- a 10 de enero del 2026.- Con la suma de esfuerzos, Irapuato avanza con paso firme hacia una mejor imagen urbana, con más arte y cultura para todas y todos. Gracias a la donación de la escultura “La Charrería”, otorgada por Sofía I, Reina de la Federación Mexicana de Charrería, y realizada por su padre, el escultor Gerardo Rico Cázares, el acceso norte de la ciudad luce renovado. La presidenta municipal, Lorena Alfaro García, agradeció a Sofía I y a Gerardo Rico por su valiosa aportación a la ciudad, al destacar que esta obra representa al deporte nacional y contribuye a mantener viva una de las tradiciones que dan identidad a México. “Recibimos esta donación con mucho gusto y con gran orgullo para nuestra ciudad; una obra tan importante que se queda en esta Capital Mundial de la Fresa. Gracias a todas y todos, y sigamos manteniendo viva nuestra tradición y el deporte nacional de la charrería”, resaltó. Por su parte, Sofía I, Reina de la Federación Mexicana de Charrería, señaló que la escultura es un símbolo de identidad, historia y herencia, al representar uno de los legados más valiosos que recibió de sus abuelos y padres. Subrayó que amar la charrería no solo implica practicarla, también promoverla, difundirla y defenderla como una de las tradiciones más profundas y representativas del país. “Como Reina Nacional, esta donación tiene un significado aún mayor: retribuir a una tradición que me ha dado identidad, valores, disciplina y orgullo, y hacerlo desde un espacio público para que niñas, niños y jóvenes puedan verla, conocerla y sentirse orgullosos de quiénes somos como mexicanos. El objetivo de esta donación es claro: que la charrería siga viva”, expresó. El autor de la obra, Gerardo Rico Cázares, compartió su orgullo por haber creado esta escultura, la cual realizó en honor a su padre, Don Isidro Rico Sabanero, quien fue un referente de la charrería en Irapuato y en Guanajuato, además de ser quien le enseñó a trabajar los materiales y a crear grandes obras artísticas. “Para mí es un honor realizar una obra como esta, porque mi padre me enseñó a amar la charrería, a dignificarla y a proyectarla en toda su dimensión. Así quiero que, el día de mañana, la charrería siga viva por siempre”, concluyó.