México entre Constructores y Destructores

Juan Miguel Alcántara Soria Juan Miguel Alcántara Soria Comenté en este espacio que el expresidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar, fue mi alumno en la Escuela Libre de Derecho. Con la actual presidenta de la Corte, la ministra Norma Piña, coincidí al inicio de la especialidad en la facultad de Derecho de la UNAM -junto con Alberto Pérez Dayán, hoy también ministro, y mi amigo-. Y con López Obrador compartí aula al inicio de la carrera en la Escuela Libre de Derecho. Él acudió a algunas clases como oyente, entre septiembre y diciembre de 1972. (La UNAM estaba en huelga; en enero siguiente reabrió y ahí se inscribió, perduró por 14 años, varias clases de marxismo, un fósil). Personalidades bien contrastantes las cuatro, desde el punto de vista ético-político. Arturo, en el primer año en La Libre, en el examen de Sociología, obtuvo del jurado la calificación más alta. Isaac Guzmán Valdivia (yo era su adjunto) diseñó el curso con densidad ético-social de principio a fin; constatable en sus más de 20 libros. En el quinto año, en Filosofía del Derecho, Zaldívar logró calificación menor. Recuerdo ambos exámenes orales. Apareció la soberbia (“el amor desordenado de las propias excelencias”). Fui anfitrión de él y su esposa en casa. Abogado ganancioso. Cobró millones a banqueros que tenían mala cartera en Fobaproa, para evitar cumplieran exigencia legal de no convertirla en deuda pública, a pagar todos. A propuesta del presidente Felipe Calderón (otro alumno) fue ministro de la Corte. Nos equivocamos. Referí que López Obrador, siendo jefe de gobierno del DF, me mencionó un par de veces en conferencias de prensa, por ser parte del equipo de abogados que exigimos cumpliera con decisiones del Poder Judicial Federal, que reprobaron la forma y no pagar expropiación de un inmueble. Al incumplir varias veces con esas resoluciones, procedió juicio político, y ser desaforado. Marcelo Ebrard, su sucesor, sí acató decisión judicial y pagó indemnización de expropiación. Obrador y Zaldívar se desinhibieron con el poder. “Primero los pobres” queda en proclama engañosa para masas aborregadas. Confabularon un proyecto socialista, dictatorial, al que apuestan para sobrevivir. En la realidad: primero los hijos de obrador y sus amigos, luego la vanidad de Zaldívar. Destruyen o debilitan contrapesos necesarios del poder. Les estorban los ministros Norma Piña y Alberto Pérez Dayán. Por eso anuncian juicio político contra ellos. Zaldívar, desnudado. Ahora con denuncias de presiones que hizo a jueces para frenar amparos o sentencias que molestaban a López Obrador: con amenazas u ofertas de apoyos. La ministra presidenta abrió investigación. Jueces y magistrados las afirman también. Apanicado gime: es “cacería de brujas”. La 4t impulsa reformas a la Ley de Amnistía, para que Amlo tenga facultad de perdonar a los delincuentes que él quiera, cuando tengan sentencias condenatorias. A la Ley de Amparo, para evitar efectos generales en las suspensiones de juicios de amparo: que los jueces no puedan declarar la inconstitucionalidad de una ley y anularla para todos, solo para los que pagaron una demanda de amparo. El colmo atracador: Amlo quiere expropiar ahorros de los trabajadores con su “Ley de Pensiones para el Bienestar”; sus levanta-dedos 4t apresuradamente quisieron aprobarla el miércoles anterior, con proyecto alterado (12 modificaciones en lo obscuro, sin discutir). Los ahorros son de los trabajadores, no se los puede robar Obrador. Esto irá a la Suprema Corte, a revisar su constitucionalidad. De ahí sus puñaladas a los ministros honorables. Al dictador le estorban la ley y el Poder Judicial independiente. Los usuarios del sistema de justicia entendemos hay mucho por mejorarlo, pero no destruyendo. Menos regresando a la presidencia imperial. El rey y su edecán-mandadero se ven desnudos, su reinado termina. Apanicados, si los tribunales revisan su conducta y el enriquecimiento de los suyos. Salir del paraíso provocará coletazos endemoniados del soberbio y del iracundo. ¡Quién por encima de la ley! A cuidar la Suprema Corte. No nos equivoquemos. Levantemos ya adobes, para reconstruir Patria. Y a votar todos el 2 de junio.

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Debates en GuanajuatoLuis Miguel Rionda (*) En el estado de Guanajuato entramos de lleno al periodo de los debates preelectorales desde el día 14 pasado. Por ser mi residencia, me interesó particularmente el debate del lunes 15 entre las tres y los dos candidatos que contienden por el municipio capital. Todos ellos son personajes bien conocidos en este municipio de 200 mil habitantes. Fue un buen ejercicio, que evidenció las fortalezas y debilidades de los aspirantes. La coalición Fuerza y Corazón por Guanajuato postula a Samantha Smith, esposa del actual alcalde –su principal pasivo—; Morena presenta a Jorge “el pastelero” Medrano, dueño de un canal de telecable local con fuertes cuestionamientos éticos; el partido verde impulsa al abogado litigante Roberto Saucedo, célebre por su combate a los corruptos; el MC a la aguerrida regidora Liliana Preciado, y el PT a la defensora del patrimonio cultural Paloma Robles, también regidora. La participación de los cinco fue solvente, y fue interesante escuchar el intercambio de críticas y reproches, muy válidos. Por supuesto, era esperable que la candidata puntera Samantha fuese el objetivo principal de las invectivas, pero no fue tanto así: Saucedo evidenció su conflicto personal con el telerepostero y logró sacarlo de equilibro. Al final fue muy evidente que el candidato morenista perdió su aplomo y entró en pánico, a pesar de sus tablas acumuladas en la conducción de su noticiero diario. Me pareció que los candidatos mejor plantados fueron Paloma Robles y Saucedo Pimentel. Bien preparados y buenos debatientes. El pastelero se mostró temeroso y tembleque, no se preparó y le sobró el tiempo. Lo hizo pedazos Saucedo, en particular cuando le recordó su condición de padre deudor. Samantha fue teatral y artificial, ofreciendo más de lo mismo. La candidata de MC es una regidora solvente, pero la sentí insegura, leyendo textos mal escritos y a veces incomprensibles. Paloma hizo evidente que debió ser la candidata de la coalición morenista; ella le hubiera aportado credibilidad y competitividad.

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El Crimen Organizado amenaza nuestra Democracia

Juan Miguel Alcántara Soria El miércoles pasado fui a Aguascalientes a dar una conferencia sobre las amenazas actuales a nuestra frágil democracia, invitado por la asociación “Participación y Democracia”. De las amenazas de la delincuencia, y también la injerencia constante e indebida de López Obrador en el proceso electoral, aparte de su complacencia con criminales. Referí señales recientes de intervención del crimen organizado: el asesinato de candidata a alcaldesa en Celaya, en territorio controlado por cartel local, a donde fue llevada por compañero de su planilla (van 30 candidatos asesinados). El conflicto de AMLO con el gobierno de Ecuador, luego de detener al exvicepresidente Glas en la embajada mexicana, quien antes fue sentenciado por diversos delitos; el gobierno de Estados Unidos gestiona su extradición por vínculos con cárteles mexicanos. AMLO lo intentaba proteger dándole al delincuente calidad de perseguido político, quien muy probablemente desnudará a estos cárteles. La revelación en el New York Times y otros medios, meses atrás, de investigaciones de la DEA a financiamiento de cárteles a las campañas de AMLO en 2006 y 2018. (Carteles mexicanos tiene presencia en más de cien países). O los asesinatos de dos trabajadores del Tribunal Electoral federal, en Ciudad de México esta semana. Señales de narcopolítica incontenida son muy graves. Mencioné el conteo de ejecuciones -la mayoría por sicarios-, por cada 100 mil habitantes, enero-marzo: Colima: 14.69, Morelos: 13.5, Baja California: 10.19, Chihuahua: 8.66, Guerrero: 8.35, Sonora: 8.1, Gto: 7.42 (7° lugar). En el sexenio de AMLO van 179,238 asesinatos (con Calderón: 121,613, Peña: 157,158). En las elecciones de 2021 los cárteles secuestraron representantes del PRI en Sinaloa, financiaaron candidatos oficialistas en BC, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, San Luis Potosí. En el actual proceso están invirtiendo efectivo en campañas por todo el país, hacen renunciar candidatos que no sean comparsas. Los morenistas se niegan a nombrar dos vacantes de magistrados del Tribunal Electoral, con riesgo de impugnar sus resoluciones por esas faltas. Aparte, la apatía o indiferencia de buen número de jóvenes y de otros sectores, son también amenaza porque facilitan avance la dinámica autoritaria, dictatorial. La seguridad ciudadana es construcción ciudadana. Se construye desde lo local, de los círculos concéntricos más inmediatos: barrio, colonia, escuela, empresa, municipio. Se hace con inteligencia social: con los datos que los vecinos comparten entre sí y con la policía de proximidad. Puse ejemplo de Mérida. Poniendo énfasis en la prevención social de las violencias y las delincuencias. La participación ciudadana debe darse desde los diagnósticos de inseguridad, la elaboración de planes y programas, y su seguimiento y evaluación. Y con protocolos de esta policía municipal que les permitan abrir carpetas de investigación. Esto requiere financiamiento: ya hay proyecto de reforma constitucional para garantizar que los ayuntamientos destinen proporción del impuesto predial cobrado a programas de seguridad municipal. Debemos hacer que el país destine cuando menos el 3% del PIB a seguridad, hoy no alcanzamos el 1%. Por supuesto debemos desmilitarizar al país. Esto no se logrará de la noche a la mañana, sin antes construir capacidades del Estado Mexicano en los tres órdenes de gobierno. La fórmula se puede enunciar así: tanta fuerza policial civil como sea posible, tanta presencia de Fuerzas Armadas como sea necesaria, entre tanto se logran aquellas capacidades. No hay que engañarnos. Terminé mencionando retos y oportunidades ciudadanas de aquí al 2 de junio: hacer tomar conciencia de los riesgos y amenazas a nuestras libertades y patrimonios de esa narcopolítica creciente del Estado mexicano, de los abusos antidemocráticos de López Obrador, y de amenazas de continuidad de la corcholata designada y de futuros legisladores de la 4t con agenda demoledora. Y después de la elección, construir nuevos instrumentos de participación ciudadana, incluyendo nuevos partidos políticos, dado el desfonde de su credibilidad que les afecta. Las democracias requieren ciudadanos responsables. A por ellos.

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Ducoing y una época, 1 Luis Miguel Rionda (*) El 24 de marzo pasado falleció el exgobernador de Guanajuato, Luis Humberto Docoing Gamba, en la ciudad de Querétaro. Había conducido el poder ejecutivo estatal entre el 26 de septiembre de 1973 hasta el 25 de septiembre de 1979. Una época muy difícil en la historia política mexicana, en pleno declive del modelo del desarrollo estabilizador de corte autoritario, y la irrupción del populismo echeverrista, la presidencia imperial lopezportillista y el inicio de las terribles crisis económicas sexenales. Luis Ducoing nació en San Luis de la Paz en 1937, formando parte de una familia bien posicionada en la región, donde floreció el agrarismo revolucionario tanto como el cristerismo reaccionario, como recuerda Alfredo Guerrero Tarquín en sus Memorias de un agrarista (t.ly/n2N8w). En pleno cardenismo, época de radicalismos y definiciones. Sus estudios superiores los hizo en la nobel Universidad de Guanajuato entre 1956 y 1960, donde formó generación con personajes que le acompañarían en su trayectoria política: mi padre Isauro Rionda Arreguín, José Arrache, Raúl Arróniz, María Barquín, Ignacio Cabrera, Ema Carmona, Jesús Centeno, Alonso Echánove, Héctor García, Manuel Maldonado, Hermilo Martínez, Alejandro Méndez, Juan Nájera, Enrique Oyanguren y otros más. Esa generación celebraría año con año el aniversario de su egreso. La ocasión permitía reforzar los lazos que mantendrían unida a esta notable camarilla, que jugó un papel importante en la política y la academia estatales durante las siguientes décadas. La oriundez de Luis Humberto fortaleció su relación con uno de los políticos emergentes de los años sesenta: Luis Echeverría, quien lo apoyó para ser diputado federal en 1963, con apenas 26 años, y luego en 1970, al arribo de éste a la presidencia. El sucesor de Díaz Ordaz había vivido en Guanajuato entre 1947 y 1948 como delegado del PRI, y se había hecho amigo de la intelectualidad local, liderada por los abogados Armando Olivares y Eugenio Trueba, maestros del joven Ducoing. Seguramente esto influyó en la decisión presidencial de convertirlo, primero, en presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, y después en el candidato del partido hegemónico a la gubernatura de Guanajuato en 1973. Luis Ducoing fue un gobernador que, como todos, fue alabado o vilipendiado. Sencillamente fue hombre de sus tiempos, y se le debe ponderar en función de los parámetros de la política de su época. Yo tuve la suerte de estar cerca de él y su administración por la amistad que tuvo con mi padre toda la vida. Tenía yo 13 años cuando acompañé a mi padre en algunas etapas de la campaña electoral, una de las experiencias que me marcaron más profundamente. Mi padre fue designado director general de Cultura Popular en el nuevo gobierno, y durante cuatro años pudo diseñar y desplegar una política cultural al nivel de lo que esperaba el afanoso gobernador. Les tocó retomar el abandonado proyecto del Festival Internacional Cervantino, y le dieron una proyección que no volvería a tener después. Tuvo claro oscuros en el ámbito de la política, pero nada diferente al resto del país. En 1976 resurgió la resistencia civilista en el municipio de León, como en 1945, ahora bajo la bandera del PAN. Pero debo continuar con esta relación hasta la siguiente colaboración… (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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La vuelta al jardín… Luis Miguel Rionda (*) Hoy como cada año, con gran alegría, los guanajuateños y nuestros asombrados visitantes acudimos al centro de nuestra ciudad-patrimonio a participar en la verbena popular más colorida dentro de nuestro amplio calendario de fiestas populares y religiosas. El muy conocido “viernes de Dolores” o “día de las flores” ha convocado desde hace al menos tres siglos a los sufridos habitantes de estos cerros pelones y cañadas agrestes, para acompañar a la virgen dolorosa faltando ocho días para el calvario y sacrificio de su hijo, el mesías cristiano. Los guanajuateños nos identificamos con esta advocación mariana por sus referencias inevitables al vientre telúrico de la mina, la matriz de la madre tierra, plena de metales preciosos, pero que suele cobrar muy caros sus dones, incluso cobrando vidas y salud de mineros esforzados. El pasado argentífero de Guanajuato explica esta adoración a una imagen que derrama dolor, tristeza y congoja, sentimientos propios de los oficios vinculados al beneficio de las riquezas minerales. El dolor se modera con la profusión de flores, aromas, colores y alegría de los asistentes al Jardín Unión y la Plaza de la Paz, que se apersonan desde temprana hora para “dar la vuelta”, comprar flores, obsequiarlas o recibirlas, según el género del protagonista; desayunar si es posible, y luego emprender la visita a los siete altares y a los distintos domicilios donde se han montado los hermosos altares a la Virgen, con sus siete niveles, su hinojo, sus veladoras, sus flores de nube, alhelíes, manzanilla, mastranto, ramas de álamo o roble, cortinas púrpura y tejidos blancos, germinados de trigo, naranjas, plátanos, bolas azogadas, papel picado, un incensario, y a veces un petate de granos. Los anfitriones ofrecerán aguas frescas en cántaros de barro o vitroleros de vidrio, nieve de agua y agua de ambrosía. Los generosos convidarán tortitas de camarón y un mezcal. 2 Cada día de las flores me retorna mis recuerdos de infancia y juventud, cuando me era imposible faltar a esta cita: primero al baile la noche anterior en los salones de fiesta del pueblo, para salir en la madrugada hacia el jardín central, donde la Banda del Estado tocaba valses. Había que comprar flores para que, armado con ellas, tratar de ligar a la chica de tus sueños. Ya conocíamos el código: dar vueltas al jardín, en sentido contrario, galanes y mozuelas; a cada vuelta se ofrecía una flor a la pretendida; tres vueltas con tres flores aceptadas eran la señal para unirte a la doncella aquiescente y acompañarla el resto de la mañana. Muchos noviazgos se concretaron así. Las señoras y señores mayores también asisten, con sus vestuarios primaverales o incluso regionales. Los suertudos desayunan. Otros sólo conversan y conviven. Tristemente la cantidad de personas ha perjudicado mucho a la fiesta, porque ahora los espacios los acaparan puestos callejeros precarios donde se venden baratijas horribles y los detestables huevos de broma para reventar en las cabezas. Pero con paciencia y tolerancia se puede seguir gozando de la hermosura de la ocasión y del marco magnífico del centro citadino. Sigue valiendo la pena darse la vuelta en esa hermosa rebanada de queso, saludar a propios y extraños, y tolerar a los políticos que buscarán darse baños de pueblo. Al final, todo suma. (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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Construyamos visión de seguridad ciudadana

Juan Miguel Alcántara Soria CONSTRUYAMOS VISIÓN DE SEGURIDAD CIUDADANA Juan Miguel Alcántara Soria Qué impacto tienen la opacidad e ineficiencia de la procuración y administración de justicia en la seguridad ciudadana?”, fue el título de panel en que participé, el martes 12, en el II Congreso Internacional de Seguridad Ciudadana y Procuración de Justicia, en León, organizado por la asociación Construyendo Comunidad, que conduce Alberto Capella (fue secretario de seguridad en Morelos y Quintana Roo, y en Tijuana). Inicié refiriendo “problemas de ineficiencia” constatados en mis 2 últimas vivencias como usuario del servicio público de “procuración de justicia”, en Irapuato. En una, fui testigo de cómo el agente del ministerio público exigió a adolescente, víctima a quien mutilaron sus manos, que presentara a su agresor, y a los testigos (cómplices), “porque tú los conoces, sabes dónde viven, y yo no tengo personal para traerlos”. La víctima y su padre quedaron incrédulos, estupefactos, desolados. En la otra, la agente del MP presionó a víctimas de despojo de parcela, amenazas de muerte y lesiones, para conciliarse con agresor; hasta el absurdo de pedir a víctima que hiciera heredero a su agresor, “para evitar nuevas agresiones en la familia”, a pesar de que desde el inicio dijo no tenía disposición de conciliarse con su agresor. La MP se atrevió a decir que por su edad, y ser invidente, estaba en estado de interdicción y requería tutor. La política de la fiscalía del estado es evitar, a toda costa, carpetas de investigación. Subregistro de delitos, opacidad, ineficiencia, inhumanidad. Negación de investigación criminal es consigna. ¿Qué hacer para vidas, libertades, derechos, patrimonios, y para orden y paz? Por el tiempo pude hacer solo tres propuestas, a partir de una visión sistémica de seguridad ciudadana: 1° Crear el Centro Estatal, y el Centro Nacional de Desarrollo Policial. Armonizados en el Sistema Nacional de Seguridad Pública, definido en la Ley General (instituye otros 3 centros); ubicados en el Secretariado ejecutivo correspondiente. El servicio de carrera policial, en lo municipal, estatal y federal, es reto y exigencia constitucional, legal y moral sin resolver. Asegurar un proyecto de vida digno, para todas nuestras policías, es inaplazable. Viene 3era. generación de normas (luego de 1995, y de 2009), para contar con agentes profesionales, confiables, eficaces, resueltos en su misión. Financiarlo es indispensable. En esa mesa del Congreso, Juan Marcos Gutiérrez reiteró propuesta de destinar una proporción del impuesto predial para seguridad municipal (ahí están primeros respondientes), que pasa por reforma al 115 constitucional, para evitar alcaldes se desentiendan o lo desvíen. Centros de desarrollo policial deberán alinear estrategias de carrera y especialización, en cada cuerpo, auditar profesionalización, y resolver si merecen apoyos y subsidios federales y estatales; e imponer sanciones a los incumplidos. 2°, reubicar a la Unidad de Inteligencia Patrimonial y Económica del Estado, localizada en la Fiscalía Estatal. La propuse al gobernador Miguel Márquez, a lo que gobiernos estatales se obligaron, en 2010, en el Consejo Nacional de Seguridad Pública; y para 2013 no la concretaba. Estrategia fundamental para identificar operaciones con recursos de procedencia ilícita. Propusimos ubicarla en la Secretaría de Finanzas; a su titular le dio miedo, y la asumió el Fiscal, quien dejó pasar tiempo y ahora mal opera. Relocalizarla en Finanzas, o en el secretariado ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, como órgano técnico que realiza ciclo de inteligencia en el universo de las economías del estado, identificando lavado de dinero, y pegando a la delincuencia donde le duele. 3°, énfasis en la prevención de violencias y delincuencias, desde lo local. Con diagnósticos participativos, desde barrio, colonia, escuela, empresa. Con una policía de proximidad municipal, de intervención oportuna, que inicia la carpeta de investigación al tener noticia criminal, que luego el MP judicializa. El Fiscal del estado está indispuesto a abrir su monopolio a las policías, primeros respondientes. Y cerré: Tanta sociedad como sea posible, tanto gobierno como sea necesario. La seguridad ciudadana es construcción ciudadana, también.

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Luis Miguel Rionda (*) Etnografía de un mitin El viernes primero pasado asistí al arranque de campaña de la coalición Fuerza y Corazón por México, con sus candidatas Xóchitl Gálvez, a la presidencia del país, y Libia García Muñoz-Ledo, a la gubernatura del estado de Guanajuato. Esto en el estadio de futbol de Irapuato. Hacía mucho tiempo que no acudía a una concentración electoral. La última ocasión en que me apersoné en un evento de este tipo fue en abril de 1994, cuando Ernesto Zedillo comenzó su campaña presidencial en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas. Buscaba entonces realizar observación participante de corte antropológico para alimentar mi tesis de doctorado, que elaboraba en esos años. Ahora concurrí al mitin de Xóchitl y Libia motivado por mi compromiso personal con la defensa de las instituciones democráticas y el orden republicano y federal que los mexicanos hemos consolidado desde aquellos lejanos años noventa. Estoy convencido, por mi experiencia y formación, de que la democracia mexicana se encuentra hoy bajo asedio por un movimiento político retardatario que le ha comprado a un líder mesiánico su agenda anclada en los valores del nacionalismo revolucionario de los años setenta. Un retorno al centralismo autoritario del régimen de partido único, y su presidencia imperial. El mitin de Irapuato rebasó las expectativas de los convocantes, con más de 30 mil asistentes. Desgraciadamente los partidos políticos siguen aplicando la desgastada fórmula del acarreo de “simpatizantes” provenientes de comunidades rurales y colonias populares de toda la entidad. Ese tipo de movilización es engañosa y cosmética. No son seguidores leales e informados, sino parte de las clientelas partidistas, que son movilizadas con el atractivo de recibir alguna prebenda, obsequio o incluso dinero. Yo asistí como parte de la #FuerzaRosa. Calculo que entre nosotros y los #Xochilovers sumamos unos quinientos, y se nos ubicó en la cancha, cerca de la plataforma. Fuimos de manera voluntaria y por nuestro propio pie; algunos en autobuses alquilados en los que se cobró pasaje, o en vehículos particulares. Como en las marchas de la #MareaRosa, nos autoconvocamos. Sin duda, la clase media se hizo presente para acompañar con entusiasmo a los candidatos de la coalición. Pero el resto de los asistentes evidenciaba su desinterés por la esencia política del evento. Para entretener a la multitud se contrató a animadores y a botargas varias, para dar paso a lo que fue el numen del jolgorio: la banda “La Cumbre con K”, grupo “norteño sax” (sic) proveniente de León. Calculo que el público estaba conformado por un 90% de mujeres y niños. Era llamativo que las chavas y chavos acudieron ataviados y acicalados como para el bailongo del rancho, que en efecto en eso se convirtió durante más de una hora y media. El huateque prendió y la gente gozó con los movimientos cadenciosos de los cumbreros, embutidos en trajes blancos con oropeles plateados. La música montó por arriba de los 90 decibeles (me lo advirtió mi reloj inteligente) para provocar el éxtasis de los fans, que se abalanzaban sobre la tarima para pedir autógrafos. En pleno culmen, el animador anunció el fin del concierto y el arribo de las candidatas (con 40 minutos de retraso). Los bailadores exigían que la banda continuara, y no faltaron abucheos. Ahí comenzó el éxodo lento pero constante de los acarreados que, cargados de propaganda utilitaria, se encaminaron a sus autobuses, con su inevitable huella de basura. Los mensajes de los candidatos Miguel Márquez, Libia y Xóchitl parecieron más dirigidos a los medios de comunicación que a los cansados asistentes, fastidiados de esperar. Los animadores tuvieron dificultades para provocar las porras, y con frecuencia los coros cambiaron los nombres de los aludidos: “chóchil”, “sóchi”, “lidia”… Escuché a las señoras preguntándose mutuamente sobre quién era quién, y cuál era “la presidenta”. Esta desinformación también es padecida en el campo contrario. Ya me imagino el clima de ignorancia entre los acarreados “morenistas” al Zócalo ese mismo día; ahí sí con cuotas para llenar la plaza y competir con la marcha ciudadana del 18 de febrero. La anti política del clientelismo electoral. Ojalá que un día evolucionemos hacia la política de ciudadanía plena, y que abandonemos la grandilocuencia vacía de los mítines de masas. Apuesto por una democracia con calidad, basada en el debate informado y respetuoso. Al final, el voto es individual, íntimo y secreto; no debe ser mercancía a la venta o sujeta al chantaje del poder. Ese es mi deseo.

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Crisis del agua problema de gestión Luis Miguel Rionda (*) El país está transitando por una crisis ambiental en muchos rubros, pero uno de los más sensibles es el de la provisión de agua. Se han acumulado dos años de sequía severa que han provocado que las 210 presas del país almacenen, al mes de febrero, apenas el 52 por ciento de su capacidad general, una cuarta parte menos de su promedio histórico. El norte y el centro del país son las regiones más castigadas por la escasez. Todos sabemos que la Ciudad de México está a punto de ver colapsado su sistema de abasto (https://t.ly/QbqFa). Se dice que le restan cuatro meses de disponibilidad al sistema Cutzamala (https://t.ly/A3Afg). Algo similar sucede en zonas metropolitanas como la de Guadalajara y la de Monterrey. No dejemos fuera a la región leonesa en Guanajuato, habitada por dos millones de personas, que quedaron fuera de la asignación de las aguas de la presa de El Zapotillo por una decisión política del gobierno federal. Un proyecto más propagandístico que técnico, que se convirtió en justificativo de las ineficiencias locales. Las grandes y medianas ciudades del país padecen dificultades crecientes para proveer de un servicio público que es considerado un derecho humano en México desde que el artículo 4º constitucional, párrafo sexto, fue reformado el 8 febrero de 2012: “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho…” (https://t.ly/lBY0Z). Pero como otros derechos, este se mantiene como un buen propósito para millones de mexicanos por culpa de una mala gestión y la ausencia de una visión estratégica. Hay agua en México, pero está mal administrada por el estado. Hace falta un programa nacional de gestión del recurso con una visión largo plazo, al menos hasta el 2050. Se requiere de acciones emergentes para sortear estos años de sequía, pero acompañadas con previsiones logísticas y estratégicas para optimar el uso del recurso en la agricultura, que sigue absorbiendo un 76% del monto disponible, la industria (10%) y el uso doméstico (14%, INEGI, https://t.ly/4wu1b). Por supuesto, se requiere invertir como nunca, para poder sortear una de los trances más peligrosos para nuestro país. Pero vamos en sentido contrario: el presupuesto de la CONAGUA para este año se redujo un 12% con relación al de 2023. Son 62.6 mil millones de pesos que se concentrarán en sólo 12 entidades (https://t.ly/vOVqu). Dice el economista Luis Miguel González: “En otros países, hay grandes planes para construir plantas desalinizadoras de agua de mar. Aquí no funciona el 85% de las plantas de tratamiento de aguas negras y 57% de las aguas se desperdician en el traslado. Los canales que salen de las presas no tienen el revestimiento adecuado y eso provoca que pierda 50% del agua.” (https://t.ly/vOVqu). Los especialistas insisten en que no es un problema de disponibilidad del agua, sino de gestión y distribución. En Guanajuato, por ejemplo, el doctor Daniel Tagle Zamora, mi colega en la UG-León, publicó una evaluación de pertinencia del proyecto de aguas para León, y concluyó que “El Zapotillo no resulta imprescindible para dicha ciudad; ello porque la crisis no es física, sino socialmente construida por el organismo operador, problema que requiere atenderse localmente y, en consecuencia, de otra solución.” Enlista una serie de inconsistencias en el proyecto y recomienda: “la investigación deja ver que el problema del agua que impera en León puede atenderse localmente. Para ello, se requiere de voluntad política que facilite un giro radical dentro de la organización de SAPAL.” Estoy convencido de que, en general, en nuestro país la crisis del agua ha sido auto gestada.       (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León.

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En la Calle Codo a Codo Luis Miguel Rionda (*) Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos M. Benedetti El domingo 18 de febrero cientos de miles de mexicanos vivimos una experiencia cívica inolvidable: por nuestra propia voluntad y medios, acudimos a manifestarnos en las 122 marchas y concentraciones que se realizaron en ciudades del país y del extranjero. Salimos a la calle a ondear banderas, a portar pancartas, a corear consignas y a gritar nuestra protesta contra el creciente desmantelamiento de las instituciones de la república y los constantes agravios a la constitución por parte del poder central y sus extensiones partidistas. Lorenzo Córdoba lo dijo bien en la mega concentración en el Zócalo: hace apenas 40 años en México se hacía política con miedo. El régimen de partido hegemónico había consolidado una dictadura perfecta, donde los súbditos lambían la coyunda del autoritarismo a cambio de un modesto progreso y una engañosa tranquilidad social. Desde entonces se ha creado una nueva ciudadanía, cada vez más consciente y demandante, que ha obligado al estado omnímodo a ceder espacios y a aceptar la diversidad política, la competitividad electoral, la alternancia y la ampliación de libertades y derechos. Pero desde hace poco más de cinco años hemos padecido el embate del pasado redivivo, que busca restaurar el ancien régime y la prevalencia de un pensamiento único de corte populista. Una falsa transformación disfrazada de progresismo iluminado que ha provocado una profunda decepción incluso para sus seguidores más honestos, como fueron Porfirio Muñoz Ledo y Carlos Urzúa, y como son Javier Sicilia, Roger Bartra, Carlos Navarrete y muchos más. En la calle, la ciudadana y el ciudadano se transforman, se subliman. Fue emocionante voltear a ver los rostros compungidos de vecinos que no habíamos tratado antes. Todos coincidíamos en nuestra alarma ante el nuevo Leviatán que amenaza con barrer la endeble diversidad que ha sido posible gracias a organismos autónomos, la división de poderes, el derecho a la información y el debate en libertad. Se nos tacha desde el poder central de conservadores, fachos, reaccionarios y oligarcas. Pero somos padres de familia, trabajadores activos o pensionados, micro emprendedores, profesores, empleados y demás amenidad de la clase media. Somos esa capa poblacional mayoritaria, aspiracionista, pagadora de impuestos y educada en la libertad. Alarmados estamos por lo que se asoma en el horizonte: el lobo del odio, la persecución, la violencia criminal, la corrupción, la ley del más fuerte y el retorno al capitalismo de estado. En el estado de Guanajuato marchamos 39 mil ciudadanos. Lo hicimos en Guanajuato capital, Irapuato, Celaya, León, Salamanca y San Miguel de Allende. La movilización cívica autónoma más grande de la historia de la entidad. En la capital la oradora única, la maestra de muchas generaciones de cultivadores del derecho y de la literatura, Elisa Jaime Rangel, señaló: “El derecho político no solo se ejerce cada tres o seis años; debe ejercerse todos los días con el derecho de opinión, de crítica, de petición, de manifestación, de impugnación y de un largo etcétera. […] La balanza la inclinarán los jóvenes y las mujeres. A ellos y a todos les digo: venzamos el abstencionismo, votemos y estemos atentos a la actuación de nuestros gobernantes”.       (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León.

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HOY TOCA MARCHAR POR LA DEMOCRACIA ¡HOY!

Juan Miguel Alcántara Soria Hoy, domingo 18 de febrero, citados estamos para expresar resolución personalísima, íntima, de defender nuestra frágil, intermitente democracia, Otra vez amenazada. Vuelve a haber cita en las de Ruta de la Independencia: San Miguel de Allende, Celaya, Salamanca, Irapuato, León, Guanajuato. En más de 100 ciudades del país. En 7 ciudades de Estados Unidos. Y en Madrid, Barcelona, Londres, París, Lisboa o Quebec. No sé de antecedente histórico de convocatoria democrática simultánea como esta: en más de 120 localidades. La memoria -facultad del alma- recuerda: el 19 de febrero de 1913, 101 años ha, Victoriano Huerta dio golpe de Estado a intervalo fallido democrático, traicionando y asesinando a Madero (apenas 15 meses en la presidencia de la República). Los gobiernos revolucionarios subsiguientes no tuvieron al sufragio efectivo como convicción vital, ineludible. No permitamos otra interrupción huertista-obradorista a lo insuficiente avanzado en democracia electoral, y en instituciones indispensables para el bien común, el bien público temporal. De esto va la marcha de hoy. Primero, para hacer saber a pueblo, y a masas, ruta autoritaria de López Obrador y paleros de la 4t; lo que buena parte de los mexicanos desconocen, o ni les interesa. Insiste en politizar al Poder Judicial, para que se voten candidatos a jueces y ministros. Debilitar al INE, restándole facultades, y regresarlas al gobierno federal, como expedición de credencial electoral. Dificultarán que pluralismo de nuestra sociedad se refleje en las Cámaras, eliminando la totalidad de representantes plurinominales (sí se deben reducir, no eliminar). Impedir legisladores o jueces independientes. Lo que sí requerimos son un presidente, gobernadores y alcaldes con equilibrios y contrapesos. De excesos de éstos estamos todos hasta la madre. Hoy AMLO nos distrae de su fracaso, y de daños ocasionados (se acaba de formar equipo evaluador del desastre gubernamental en gestión de Covid. De desastres en seguridad, medio ambiente o deuda pública, habrá que hacer saber). Oculta propósitos de resentido, revanchistas, y en ello no va solo. Por eso hoy a marchar. Marchamos antes en defensa del INE y del Poder Judicial. Esta marcha es secuencial para ciudadanía alerta, que entiende hay que defender las instituciones que vale la pena defender. Que cada uno podamos seguir votando, por quien se nos pegue la gana, es piedra angular democrática. Punto de partida de la marcha de hoy. Una cotidianeidad que generaciones jóvenes no saben que en los años 80s del siglo pasado no era realidad generalizada. AMLO pretende, por sí y ante sí, definir lo que conviene o no al país, para el hoy y el mañana. Otra vez, hagamos memoria. En décadas finales del siglo XX se obligaba en sindicatos a votar por el partido oficial, el PRI; se disponía de las arcas públicas para sus campañas. Robaban urnas con votos, falsificaban actas de escrutinio. Disponían de recursos públicos para beneficio personal en los tres órdenes de gobierno, impunemente. Ahora se repite. Mi generación, como las anteriores, lo padecimos, documentamos, incluso en instancias internacionales. Y lo resolvimos en acuerdos del PRI- gobierno, y las oposiciones. Creamos el IFE, hoy INE, un árbitro electoral y un conjunto de instituciones y procedimientos que desde 1989 han funcionado. Este sistema, y el elemental deber y derecho que lo soporta, lo amenaza AMLO. Lo confirmó, el pasado 5 de febrero, con propuestas que explican a dónde nos quiere llevar. Y lo que no pueda ahora concretar, que lo haga su sucesora, pretende. Regresar al sistema del partido oficial del siglo pasado, de una presidencia omnipotente, sin contrapesos, con una opinión pública complaciente, acrítica; con legisladores y gobernadores sumisos. La “dictadura perfecta” o “presidencialismo imperial”, le han llamado. Supone insuficiencia de ciudadanía, y exceso de masas no pensantes. La marcha de hoy es expresión de ciudadanía consciente y libre. De una ciudadanía que quiere ser dueña de su destino, personal y comunitaria. Que de inicio sabe dónde y cómo vive, qué males evitables padece, y busca resolverlos junto con otros. Sabe que no le puede ser indiferente quién es su alcalde, regidor, diputado, gobernador o presidenta de la República. Busca pesos y contrapesos, porque deduce es conveniente, dadas sus vivencias desde casa, escuela o trabajo. Por eso hay que marchar, para evitar poderes abusivos, ilimitados, en los tres órdenes de gobierno, del partido que sean. Quien se hace gusano no puede quejarse que lo aplasten. Como ciudadanos de pie, no de rodillas, con la frente en alto, resueltos a defender nuestra democracia, así nos vemos hoy. No debemos ser parte del conjunto de personas que son solamente buenas, pero incapaces de asumir deberes y responsabilidades con el bien de todas y todos; de ir más allá del confort personal. Hoy toca marchar por la democracia, y las instituciones que la soportan. Ahí nos vemos.  

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