En el Teatro de la Ciudad de Irapuato, el tenor y el pianista sorprendieron al público, quien también disfrutó del talento universitario
Guanajuato, Gto., a 10 de febrero de 2026.- El Teatro de la Ciudad de Irapuato se llenó de emoción la noche del sábado, cuando el mexicano Javier Camarena, reconocido como uno de los mejores tenores del mundo en la actualidad, y el pianista de talla internacional, Mtro. Ángel Rodríguez, ofrecieron el concierto “Con amor a Irapuato”.
Entre aplausos entusiastas, también se contó con la participación de la guitarrista invitada Marisol Rincón y dos de los grupos artísticos de la Universidad de Guanajuato: la Estudiantina y la Estudiantina Femenil.
La atmósfera festiva y cálida envolvió a las y los asistentes mientras el programa recorría piezas emblemáticas del repertorio operístico. La interpretación de Ah, se fosse intorno al trono, de La clemenza di Tito de Wolfgang Amadeus Mozart, dio paso a la emotiva Una furtiva lagrima, de L’elisir d’amore de Gaetano Donizetti, seguida por fragmentos de Luisa Miller, de Giuseppe Verdi.
El programa continuó con Musica proibita, de Stanislao Gastaldon, al igual que clásicos entrañables, como Nel blu dipinto di blu, de Domenico Modugno, e Il mondo, de Jimmy Fontana, que despertaron sonrisas entre el público.
Tras un breve intermedio, la velada retomó su energía con música popular, incluyendo obras como Del cabello más sutil…, de Fernando Obradors, y La roca fría del calvario…, de La Dolorosa de José Serrano.
La guitarra de Marisol Rincón brilló en Milonga, de Jorge Cardoso, y Un madrigal mexicano, de Ventura Romero.
El tramo final del concierto conectó con la identidad guanajuatense. Piezas como Cuando vuelva a tu lado, de María Grever, Caminos de Guanajuato y Serenata huasteca de José Alfredo Jiménez, así como Tipitín de la misma compositora, encendieron el entusiasmo del público, que respondió con prolongados aplausos.
La presentación reafirmó el poder de la música como punto de encuentro entre artistas y audiencia, dejando en Irapuato una velada cargada de emoción, orgullo cultural y gratitud compartida.