Son instructores en el Centro de Extensión del Conocimiento de Esquema Modificado.
Las prestaciones Sociales que ofrece el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) contribuyen a que la población usuaria mejore su calidad de vida tanto en el aspecto físico como mental, para personas derechohabientes y no derechohabientes a partir de los 6 años. Para Rosalba y José Luis las clases de danzón en el Instituto han representado una gran terapia.
“Todas las actividades desde su área de atención en base a promoción de la salud, el deporte, cultura física y el desarrollo cultural, así como la capacitación y el adiestramiento técnico impartidas en el Seguro Social fomentan la creatividad, la autonomía, el autoestima, el fortalecimiento del sistema musculoesquelético y el equilibrio, además de incidir en la reducción de ansiedad y estrés”, señaló el maestro Héctor Fabián Morales Lara, jefe de la oficina de Desarrollo Cultural, Capacitación y Adiestramiento Técnico de la delegación estatal del IMSS.
Informó que, para cada una de las actividades que se imparten se realiza validación de los perfiles y la competencia técnica y profesional de las y los instructores, lo cual permite brindar atención de calidad para la población usuaria.
La señora Rosalba y su esposo José Luis son instructores de danzón en el Centro de Extensión del Conocimiento de Esquema Modificado (CECEM) en Salamanca, llevan más de 40 años casados y han sido testigos de cómo el baile mejora las condiciones de salud de la población.
“Mi vida es el baile, desde chico mis papás nos ponían a bailar, bailaba con una de mis hermanas desde los 6 años. Cuando me casé con mi esposa ella no sabía bailar, en las fiestas se quedaba sentada, hasta que le dije, te enseñas a bailar o ya no vamos a fiestas, pero se aplicó y aprendió”, comentó el señor José Luis.