Luego de que en marzo comenzara la aparición de chapopote en playas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas contaminando de manera terrible a costas mexicanas finalmente PEMEX aceptó su responsabilidad, en este hecho que provocó severos daños a las costas mexicanas del golfo de México.
Víctor Rodríguez Padilla, director de la paraestatal aceptó que un oleaducto que comunica la sonda de Cantarell con Dos Bocas fue una de las principales causas del desastre ambiental, al mismo tiempo se dijo engañado por sus subordinados y lanzó la responsabilidad sobre tres directivos de la paraestatal quienes presuntamente fueron despedidos y enfrentan sanciones.
