SSG brinda atención especializada a hermanas recién nacidas con 33 semanas de gestación

   Guanajuato, Guanajuato 24 de septiembre de 2026.- Renata y Emilia son dos hermanitas que llegaron al mundo antes de tiempo y que hoy escriben, junto a su familia, una historia de esperanza, gracias al apoyo de su familia y de todo un equipo de profesionales de la Secretaría de Salud de Guanajuato.

   Gabriel Cortés Alcalá, Secretario de Salud de Guanajuato recordó que hay historias que comienzan con incertidumbre, pero que terminan convirtiéndose en motivos para celebrar, como fue el caso de estas pequeñitas quienes nacieron a las 33 semanas de gestación en el Hospital Materno de Celaya.

   Su llegada estuvo acompañada por la fragilidad propia de un embarazo gemelar prematuro, y por la necesidad de recibir atención especializada desde sus primeros minutos de vida.

   Desde ese primer respiro comenzó una carrera contra el tiempo, para mantenerlas juntas y brindarles los cuidados que necesitaban, Renata y Emilia fueron trasladadas al Hospital General de Valle de Santiago municipio de donde es originaria la mamá y donde un equipo multidisciplinario permaneció atento a cada una de sus necesidades.

   Para Renata, el camino fue todavía más complicado, durante su estancia hospitalaria presentó diversas complicaciones que pusieron en riesgo su vida y que hicieron de cada día una nueva prueba para ella, su familia y el personal de salud que la acompañaba.

   Fueron días de incertidumbre y noches largas, detrás de cada monitor, medicamento y procedimiento había profesionales pendientes de su respiración, sus signos vitales y de cada pequeño avance, médicos, enfermeras y especialistas unieron conocimientos y esfuerzos para darle una nueva oportunidad.

   Mientras tanto, sus padres y sus abuelos mantuvieron viva la esperanza, a la distancia y junto a su pequeña hija, acompañaron cada etapa del proceso, confiando en el trabajo de quienes día y noche cuidaban de Renata.

   Su historia también demuestra que una atención integral requiere de una red que trabaja unida. Renata no fue atendida por una sola persona ni por un solo hospital: fueron distintas áreas y profesionales de la Secretaría de Salud de Guanajuato quienes sumaron esfuerzos para acompañarla durante su recuperación.

   Gracias a esta atención coordinada, Renata, Emilia y sus padres pudieron contar con los servicios especializados que necesitaban, sin que el costo económico representara una barrera para recibir atención.

   Y entonces llegó el momento que todos esperaban: después de muchas horas de trabajo, cuidados y esperanza, Renata recibió el alta médica. Por fin podría regresar a casa para reencontrarse con Emilia, sus padres y sus abuelos.

   Hoy, Renata está en casa, creciendo junto a su hermanita y rodeada del amor de su familia. Su alta representa mucho más que el final de una hospitalización: significa una familia reunida, un abrazo esperado y una nueva oportunidad para seguir creciendo juntas.

   Porque detrás de cada alta médica hay una historia humana, en la de Renata y Emilia hay dos pequeñas vidas, una familia que nunca perdió la esperanza y un equipo de salud que, unido, hizo todo lo necesario para protegerlas. El siguiente capítulo se escribe en casa.