Columna Diario de Campo

Frentazo y reinicio Luis Miguel Rionda (*) Los resultados electorales del domingo 2 de junio fueron impactantes para quienes integramos un movimiento social y político novedoso y autogestivo: la #MareaRosa, que acompañó la construcción del Frente Amplio por México y la coalición electoral Fuerza y Corazón por México. Su disruptiva candidata presidencial, Xóchitl Gálvez, recibió el voto de 16 millones y medio de personas, un 27.5% del total de votos emitidos. Muy lejos de la meta esperada, que buscaba rebasar los 30 millones. La contraparte oficialista recolectó 35.9 millones de sufragios, casi un 60% del total acumulado. Se está hablando de un “golpe de realidad” cruento e inesperado para quienes estamos convencidos de que el orden democrático y de libertades ciudadanas está en franco peligro. Resulta que dos tercios de los mexicanos están muy felices de recibir los estipendios económicos que les proporciona el gobierno federal por medio de sus programas sociales universales. Y se lo reconocieron mediante sus votos. Contra lo que creímos ver este domingo, la participación electoral descendió desde el 63% en 2018 hasta el 61% en esta ocasión. Es cierto que millones de mexicanos se volcaron a las urnas, pero hay que recordar que la lista nominal de electores creció de 89.3 millones en 2018 a 98.4 millones, un incremento de 10.2% en seis años. Simplemente hubo más votantes en números absolutos, pero menos en números relativos. Como lo están haciendo muchos conocedores de los mecanismos electorales mexicanos, yo también rechazo la posibilidad de un fraude electoral. No hay manera de cambiar los resultados ni siquiera a nivel casilla, mucho menos en los grandes números. Habrá, como siempre, miles de inconsistencias producto de errores humanos; pero dudo mucho que se documenten alteraciones sustantivas en alguna de las fases de los múltiples cómputos que atraviesan el mecanismo: la cuenta de votos en casilla, la suma en el PREP, el cálculo en el conteo rápido, y el canto de las actas en las sesiones distritales y locales. Son demasiados eslabones, altamente vigilados, que no pueden ser violados sin llamar la atención Claro que partidos y candidatos tienen derecho a impugnar las diversas dimensiones de los comicios, y lo harán ante otra autoridad autónoma: los órganos jurisdiccionales electorales, locales y federales. Otra vuelta de tuerca para afirmar la confiabilidad del proceso. Los perdedores en la contienda deben, debemos, comenzar a evaluar los errores estratégicos, como fue la incapacidad de valorar el alcance del clientelismo electoral, el gran arraigo que todavía mantiene el caudillismo en la cultura política nacional, la incapacidad de los partidos y los líderes de oposición de plantear alternativas atractivas al populismo, y un largo etcétera. Es importante seguir trabajando en la organización de un gran movimiento opositor de corte social demócrata y liberal, desde donde se ejerza un seguimiento crítico de las acciones del partido hegemónico, con el planteamiento de alternativas responsables e inclusivas. Hay que seguir construyendo ciudadanía, y rechazar las tendencias demagógicas y clientelares de la melcocha ideológica de la 4T. Mucho trabajo qué hacer y, como siempre, poco tiempo. (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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La sombra del caudillo

Opinión de Salvador García Soto Proporcionado por El Universal Online de Salvador García Soto null • Como en el título de la mítica novela de Martín Luis Guzmán, que inspiró la película del director Julio Bracho, que fue censurada y enlatada por 30 años por el viejo régimen priista, las celebraciones del triunfo histórico y contundente de la doctora Claudia Sheinbaum como la primera presidenta electa en la historia democrática de México ocurrieron, inevitablemente, bajo la sombra del caudillo que hoy habita en el Palacio Nacional. La manera en la que el presidente salió el domingo por la noche, a celebrar de inmediato la victoria de su candidata y la continuación de su movimiento político en el poder, con una sonrisa de oreja a oreja que ya era muy difícil verle en los últimos meses, no dejó lugar a dudas del papel protagónico y de jefe de campaña real que jugó en estas elecciones el mandatario nacional. Pero más allá de eso, también fue la señal clara de que, por más que repita constantemente que él no va a influir en el próximo gobierno y que terminando su mandato se irá a refugiar a su rancho en Palenque, la sombra de Andrés Manuel López Obrador seguirá gravitando políticamente por el enorme poder que ejerce y por el papel de caudillo idolatrado que seguirá teniendo en el movimiento que él fundó y que lo sigue viendo como su líder indiscutible. Una señal muy clara de lo que sucederá en los próximos meses rumbo a la transición de poderes, es lo que hizo ayer, desde su conferencia mañanera, el presidente. Antes de que lo hiciera la propia doctora, que es a quien le correspondía anunciarlo, López Obrador se arrogó la facultad de hacer pública la aceptación del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, para continuar ocupando ese mismo cargo en el futuro gobierno de la presidenta Sheinbaum. Comience hoy mismo, es fácil – Pruébelo gratis por 14 días workspace.google.com/Google/Gmail Comience hoy mismo, es fácil – Pruébelo gratis por 14 días Patrocinado Aunque se hubiera tratado de algo acordado, que no parece ser el caso, no se vio nada bien que una decisión tan importante para el manejo de la política económica en su próxima administración no haya sido dada a conocer por la virtual presidenta y que fuera hasta ayer por la tarde, a través de sus redes sociales, que Claudia Sheinbaum le agradeciera al doctor Ramírez de la O “por aceptar continuar al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público». Y es cierto que, como candidata presidencial, el pasado 6 de mayo durante su asistencia a un foro con los consejeros de BBVA, la doctora dijo que le pediría al actual secretario de Hacienda que continuara ocupando el cargo en el arranque de su administración, y hasta les adelantó que lo buscaría el 2 de junio, una vez que se definieran los resultados de la elección a la que, por cierto, en esa reunión calificó como un mero “trámite”. ¿No hubiera sido correcto que fuera ella la que anunciara ayer como una de sus primeras decisiones como virtual presidenta electa la continuación del titular de la Hacienda Pública? Y no es que se ignore la enorme cercanía y comunicación que existe entre el presidente y su virtual sucesora, pero como decía el ideólogo del viejo PRI, don Jesús Reyes Heroles, a quien conoció muy bien López Obrador, “en política la forma es fondo” y las formas de que sea el presidente desde Palacio Nacional el que empiece a anunciar y a adelantar las decisiones de la doctora Sheinbaum no abonan a la idea de una presidencia autónoma e independiente de la influencia del caudillo político. Porque sin poner en duda la legitimidad que le darán sus casi 35 millones de votos, una de las incógnitas que permanecen sobre la futura presidencia de Claudia Sheinbaum, es si tendrá el margen de maniobra suficiente para tomar sus propias decisiones o si seguirá apegándose, como lo hizo durante toda su carrera política y su exitosa campaña, a los designios y decisiones tomadas por López Obrador. Y esa duda, que hoy recorre el país de norte a sur y de oriente a occidente, es tan legítima como lo será su Presidencia. Ayer la reacción de los mercados financieros, con la depreciación del peso y la caída de la Bolsa Mexicana de Valores fueron un aviso claro de que a los inversionistas no les agradan mucho los gobiernos absolutistas y prefieren siempre la moderación y los equilibrios, reflejados en el respeto irrestricto a la ley y el Estado de Derecho, como factor de seguridad y certeza para sus inversiones. Así que, si no se quiere repetir la historia de la sucesión entre Álvaro Obregón y el general Plutarco Elías Calles en aquel aciago 1924, cuando la intervención abierta del presidente para imponer y favorecer a su candidato terminó en un asesinato político del general Francisco R. Serrano, que interfería en la sucesión, más valdría que se empezaran a mandar señales claras y contundentes de que, más allá de la cercanía y la identificación política, incluso del agradecimiento que le pueda tener a quien ha sido su mentor y jefe político, la nueva presidenta tendrá luz propia y no ejercerá su presidencia histórica bajo la sombra del caudillo. NOTAS INDISCRETAS… La joya del sureste para el Partido Acción Nacional, que era Yucatán, cayó rendida ante el tsunami morenista que recorrió el país en las elecciones del pasado domingo. De manera sorpresiva e inesperada, los conteos del PREP le dieron un vuelco a las encuestas que anticipaban el triunfo del panista Renán Barrera y, entre la medianoche y la madrugada de ayer, confirmaron el triunfo del morenista Joaquín “Huacho” Díaz, quien ganó la elección con poco más de 8 puntos de ventaja. De esa manera, el único estado del sureste mexicano que se le había resistido a Morena y uno de los bastiones más importantes del panismo, terminó pintándose de guinda, con lo…

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Ahora sí viene la Cuarta Transformación

Opinión de Carlos Loret de Mola Estamos en manos de ella. De ella y de él, desde luego. De Claudia Sheinbaum y de López Obrador. México les ha entregado las llaves para hacer todo lo que quieran. Y lo que han dicho que quieren hacer sí significa una Transformación. Porque López Obrador no había transformado realmente nada. Había causado alguna erosión democrática, pero no había significado un cambio histórico en ningún rubro de la vida pública. Estos años le sirvieron para aprender qué era lo que quería y cómo tenía qué hacerlo. Lo propuso en la recta final de su sexenio. Lo escribió como plan de gobierno de su sucesora. Su sucesora tomó gustosa la estafeta y hoy tiene el respaldo popular para proceder a la implementación Ese plan, avalado por una gran jornada democrática dominical, implica paradójicamente la destrucción de la democracia mexicana como la conocemos y como se construyó por décadas. El régimen de pesos y contrapesos que se diseñó para acabar con el partido de Estado que fue el PRI del siglo XX y sepultar el país de un solo hombre (o mujer), en el que la figura presidencial tenía todo el poder. El acento en la rendición de cuentas y el empoderamiento de la ciudadanía. El fomento de la representación plural, del respeto a las minorías y las garantías de libertad de expresión para toda forma de pensamiento. Con el abrumador respaldo popular, quedará en sus manos, quedará en su buena voluntad respetar la legalidad, la posibilidad de alternancia en el poder, la libertad de expresión. Ya no podrán estar obligados u orillados, ni siquiera contenidos. Así lo avala el pueblo. No creo que el Plan C haya sido lo que tenga en la cabeza el elector de Morena el domingo, pero formó parte del discurso en todos los mítines, así que votar por Sheinbaum era votar por eso. La estrategia oficialista fue plantear la elección como un referéndum reeleccionista de AMLO, y la candidata fue disciplinada en administrar la ventaja de su principal activo electoral: el presidente. Tenía razón el presidente: la gente está feliz, feliz, feliz con él. Para muchísimos, López Obrador es uno de los suyos, que se sacudió los privilegios que tanto ofenden, que piensa en ellos, que los apoya directamente con una lanita, que no habla español-político sino español-pueblo, que los visibiliza y los lidera en la defensa contra los malvados poderosos que solo buscan oprimirlos. Para mucho otros, sigue siendo mejor Morena que la alternativa. La gente no es tonta. No es que piense que el país ya se pacificó, que ya se acabó la corrupción, que el sistema de salud es como el de Dinamarca o que el AIFA es el mejor aeropuerto del mundo. Es que coincide con el presidente en que el país que le dejaron era un desastre y evalúa que está intentando componerlo… aunque no lo logre. Y que los que nos metieron en esta bronca, están en la oposición y defienden lo que hicieron. Coinciden con él en que la violencia la desató Calderón, la corrupción la potenció el PRI y los hospitales públicos llevan décadas en crisis. La oposición no supo presentarse como una alternativa de futuro, sino —ahogada por nombres e historiales polémicos— terminó dándole la razón al argumento descalificatorio del presidente: quieren voEn su primer discurso tras su triunfo, la presidenta electa Claudia Sheinbaum mostró más tolerancia que en los tres años que lleva en campaña: “Concebimos un México plural, diverso y democrático. Sabemos que el disenso forma parte de la democracia y aunque la mayoría del pueblo respaldó nuestro proyecto, nuestro deber es y será siempre velar por cada una y cada uno de los mexicanos sin distingos. Así que, aunque muchos mexicanos no coincidan plenamente con nuestro proyecto, habremos de caminar en paz y armonía”. Y lo más notable: después no matizó, fustigó, insultó, descalificó. Pero ese discurso fue asombrosamente parecido al primero que dio López Obrador tras haber sido declarado ganador de la Presidencia hace seis años. Y ya sabemos cómo se puso después. Con sus márgenes y sus mayorías aplastantes, queda de ella. De ella y de él, que seguirá ejerciendo un enorme poder. Que la presidenta tome buenas decisiones, que postule y se rodee de gente que pueda decirle que no, y que brote la científica que conocimos en el primer tramo de su administración en la Ciudad de México. O que se extravíe en la soberbia del poder absoluto y nos regale la versión perversa, fría, despiadada e intolerante que nos exhibió después.

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De la enfermedad de López Obrador hay que hablar

Juan Miguel Alcántara Soria Carlos Navarrete, expresidente nacional del PRD, recién fue entrevistado por Fernando del Collado, en el programa “Tragaluz”, de Latinus. Visible en Youtube. Expuso lo que sabe de Andrés Manuel López Obrador: como dirigente del PRD, antes, y como presidente de la República. Lo conoce muy bien. Trabajaron juntos. Un diagnóstico incluso de su perfil psicológico. Una radiografía de la vida pública de AMLO, en su paso por el PRI, el PRD, Morena, y ahora. Y lo que le viene. ¿Cómo describe Carlos a su compañero? Enfermo de poder, lo que se agravará al terminar su mandato. Alejado de la realidad. Mentiroso. En aislamiento progresivo. Intolerante. Resentido. Insistió que padece la “enfermedad de hybris” -o Hubris-. ¿En qué consiste? Del griego, hybris, injuria. Es una enfermedad que padecen personas con excesivo poder acumulado, arrogantes. Sea poder político, empresaria, gremial. Se creen superiores a todos. Y se vuelven impulsivos, destructivos. Ensalzan su imagen, se autoglorifican. Creen que personifican nación u organización. Desprecian y critican a los otros. Se consideran un mesías. Creen en la rectitud moral de sus propuestas, y no consideran los daños que causan. Piensan no deban rendir cuentas a nadie, ni ser agradecidos: la historia los absolverá. Los psicólogos explican que el trastorno narcisista de la personalidad (TNP) es “un patrón de necesidad de admiración, de sentimiento de grandiosidad y de falta de empatía hacia los demás”. Y que el síndrome de Hubris es un subtipo, con al menos 5 de estos criterios: Un sentimiento grandioso de importancia de sí mismo; un sentido de derecho al poder, único y especial; se comporta arrogante o prepotente; fantasea con un éxito sin fin; envidioso y resentido; exige excesiva admiración; utiliza a los demás, y los desecha sin consideración. Carlos afirma que Amlo acumuló poder excesivo, cedido con anticipación por Peña Nieto, con pacto de impunidad. Se cree todopoderoso y tener toda la razón. No acepta la realidad (evidencias de apoyo del narco, de corrupción de sus hijos), ni contrapesos. Autoritario, ególatra, mesías de palabra religiosa. Afirmó que todos sus alcaldes, gobernadores, diputados, debían darle a Amlo, mínimo, el 10% de su sueldo. Vio entrega de maletas repletas de efectivo. Hubo aportaciones de origen dudoso (ilegal). Habló del “mito fundacional”, base de sustentación de Obrador: el supuesto “fraude electoral de 2006”. Desde ese año el gobierno de la Cdmx paga actividades de Amlo y su partido. En el PRD hubo admiración extrema hacia Amlo, dice. Y éste, utilitarista y malagradecido, los ignoró, sin remordimiento. Al fin de su sexenio, veremos película de impunidad personal y de los de su entorno. Responsable de muertes, mal manejo del Covid, maicear a puñado de generales (refirió cómo decenas de contratistas les cobran obras en efectivo, sin recibos, ni cheques ni transferencias); dejar sin medicinas, saqueo de hijos y amigos, entre muchos daños. Un país más desigual al que recibió: ganaron más los más ricos, que los pobres. Lo ve amargado, en la sensación de lo que pudo haber sido y no fue. Aspira a mandar transexenalmente, como Elías Calles. Semanas atrás, Carlos me invitó al presídium de presentación de libro de Graco Ramírez, en evento en Guanajuato. Supe ahí que en 1975 coincidimos con Graco en la Alhóndiga de Granaditas, en marcha con Rafael Galván, líder de la “Tendencia Democrática”, del sindicato electricista. Mi padre, trabajador de CFE, estaba afiliado a esa Tendencia (fue secretario de sección sindical, era el de mayor antigüedad; fue a huelga contra el charrismo sindical de la CTM. Al mismo tiempo, dirigente del PAN en Irapuato). Lo acompañé a esa marcha, dije. Hace 2 semanas, Antonio Landín nos entrevistó por radio. Cuestionó a Carlos su aval político a Amlo; le respondió con juicios que reiteró ahora en “Tragaluz”. En 1988 fuimos diputados federales. En 1997, Carlos presentó el libro “Modelo de Desarrollo Parlamentario”, del que soy coautor, en el Palacio Legislativo de Guanajuato. Y en 2009, la 2° edición, en la sede del Senado. En su casa y en la mía hemos cantado a José Alfredo Jiménez, con amigos bohemios, como Armando Manzanero. En caminos de democracia, justicia, libertad, andaremos.

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¡AMLO siempre fue un peligro para México!

Opinión de RICARDO ALEMÁN Desde la contienda presidencial de 2006, cuando se enfrentaron en las urnas los candidatos Calderón y Obrador, se acuñó el eslogan de que el tabasqueño era “un peligro para México”. Desde entonces –hace 18 años–, muchos pensaron que tal definición era no solo exagerada sino parte de una supuesta “guerra sucia” que, sin embargo, al final de cuentas le dio una victoria legítima a Felipe Calderón. Hoy, frente a la Reforma Judicial que acabará por completo con la división de poderes –consagrada por la Constitución–, y que aniquilará la democracia y sus libertades fundamentales, son muchas las voces que se dicen sorprendidas por los disparates dictatoriales del presidente mexicano y por la sumisión de su impuesta Claudia Sheinbaum. Peor aún, abundan los ingenuos que creen haber descubierto el hilo negro y el agua tibia; que López Obrador es un “verdadero peligro para México” y para los mexicanos. Lo cierto es que siempre, desde que nació el político y líder social motejado como AMLO, estaba claro su talante autoritario y vengativo; eran evidentes sus ambiciones sin freno, su mitomanía y su gusto por el dinero fácil, por la extorsión y por la traición. Sí, les guste o no a quienes hoy se dicen asombrados por “el nuevo” AMLO, lo cierto es que López siempre ha sido el mismo: autoritario, nada democrático, vengativo, mentiroso, abusivo, chantajista, traidor, sin valores y sin afectos y, sobre todo, obsesivo por el poder absoluto; el mismo que mantendrá en el sexenio por venir. si aún creen que el López Obrador de hoy es una mutación de última hora, aquí 14 ejemplos de que se equivocaron. 1.- Una de las primeras advertencias de lo que era López la formulé el 31 de julio de 2017, en el Itinerario Político titulado “¡Gracias dictador Maduro!”, en el que dije que era un peligro para México y los mexicanos el “fraudulento proceso electoral” promovido por Nicolás Maduro en Venezuela; eleccion idéntica a la del pasado 2 de junio del 2024, en México. 2.- Volví al tema el 26 de noviembre de 2017, con el Itinerario Político titulado “¡Confesiones de un dictador!”, para analizar el programa de gobierno de Obrador. Dije que las propuestas de AMLO eran imposible de cumplir, sobre todo para reducir la violencia y la pobreza. Además, explique que el autoritarismo mostrado por Obrador en Morena –en donde impuso una verdadera dictadura–, sería llevado a su gobierno, con un grave riesgo de acabar con la división de poderes y someter al Legislativo y al Judicial. 3.- Regresé a los afanes dictatoriales del candidato AMLO el 13 de diciembre del mismo 2017, para abundar en las denuncias sobre la dictadura en que se había convertido el partido Morena. Y por eso pregunté: “¿Será distinto un gobierno de AMLO, si en su partido es un dictador? Un gobierno de AMLO será una copia de Venezuela. Al tiempo”. 4.- De nuevo al tema el 9 de marzo de 2018, a propósito de los afanes reeleccionistas del candidato Obrador, con el Itinerario Político titulado “¿Es creíble la no reelección de AMLO?” Documenté que todos los sátrapas del Continente –Chávez, Maduro, Castro, Morales, Ortega y otros–, siempre prometieron que no se reelegirían y, en todos los casos, mintieron. 5.- El 18 de abril de 2018 en el Itinerario Político titulado: “¡AMLO ya es el mayor peligro para México!”, dije que a 70 días de la elección más controvertia de la historia, eran muchos los mexicanos que, a pesar de las evidencias, no creían que Obrador era el mayor peligro para México. Documenté el andamiaje construido por López para apoderarse del PRD, mediante una alianza con Zedillo, la misma que de manera ilegal lo hizo candidato al DF; documente el asalto al diario La Jornada; la farsa de la toma de pozos petroleros, la negociación con Carlos Salinas –que le dio 9 mil millones de pesos ilegales a AMLO–, y los parricidios políticos del tabasqueño contra Cuauhtémoc Cárdenas –en el año 2001–; la traición a Rosario Robles, al PRD, a “Los Chuchos”, a Miguel Macera… y la construcción de Morena a partir de dinero del crimen organizado. Y al final pegunté: “¿Existirá algún incauto que crea que AMLO será distinto como presidente, que como líder social y candidato eterno?. Al tiempo”. 6.- Al día siguiente, el 19 de abril de 2018, en el Itinerario Político titulado “AMLO, la dictadura tardía”, comparé a detalle las pulsiones dictatoriales de Obrador, con los dictadores del centro y el sur del Continente, para concluir así: “¿Se imaginan al autoritario AMLO sometido por el INE, por la división de poderes, por el Tribunal Electoral…? Al tiempo”. 7.- El 28 de abril de 2018, así se tituló el Itinerario Político: “¡La dictadura ya está aquí!”. Y es que era evidente que se había montado un ejército de bots, en redes, para atacar a los críticos de Obrador. Curiosamente, –el 6 de mayo de ese 2018–, Ricardo Alemán fue atacado con millones de bots, hasta convertir en tendencia mundial la difamación y la calumnia de Obrador en mi contra. 8.- El 7 de agosto de 2018, volví al tema con un Itinerario Político titulado “¡Tribunal tramposo!”, en donde denuncié los intentos de Morena por capturar al Tribunal Electoral y al INE, mediante el chantaje y la amenaza a sus integrantes. Hoy el Tribunal Electoral y el INE están vendidos a López. 9.- El 1 de noviembre de 2018, a poco de la toma de posesión de AMLO, el Itinerario Político se tituló así: “¡Dictadura…!”. Desde el primer párrafo quedó claro el mensaje: “Si, muchos dicen que el de Obrador no será un gobierno dictatorial, pero también decían que no era tramposo, que no era mentiroso y que no cometería la locura de tirar el NAIM… Probó que es capaz de todo. Y todo es todo. Al tiempo”. 10.- El 11 de diciembre de 2019, a punto de cumplir el primer año del gobierno de AMLO, así se tituló el Itinerario Político: “Muere la Corte y nace…

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Columna Diario de Campo

Columna Diario de Campo La Rosa en Marcha Luis Miguel Rionda (#) Por cuarta ocasión, la #MareaRosa se prepara para marchar nuevamente en defensa de la república federal, la constitución, la democracia, la división de poderes y la pluralidad ideológica, todo bajo el amparo de la paz social. La meta es que en más de cien ciudades haya manifestaciones públicas y pacíficas en las que ciudadanas y ciudadanos libres, conscientes y comprometidos, lancemos arengas en defensa de las libertades que tanto esfuerzo social han costado en el último medio siglo. Ya marchamos el 13 de noviembre de 2022, el 26 de febrero de 2023, el 18 de febrero de 2024, y ahora nuevamente este domingo 19 de mayo, con más ánimo y enjundia ante la cercanía de los comicios clave del 2 de junio. Un proceso electoral que ha sido convertido por el partido en el poder en un referendo sobre el modelo político y económico a seguir en el futuro inmediato del país: el autoritarismo centralista y estatista que desea construir la autollamada 4T, con un fuerte tufo castrista y bolivariano, o bien mantener el modelo liberal que desde los años noventa permitió recuperar el crecimiento con desarrollo social, hasta convertir a México en la décima segunda economía mundial. Desgraciadamente el discurso tremendista de la 4T ha extremado la división entre los mexicanos, hasta conducirnos a una polarización que excluye el diálogo conciliador. “Estás conmigo o contra mí”, se dijo desde el púlpito presidencial. Ya no somos mexicanos: fuimos etiquetados como “fifís” y “conservadores” contra “chairos” y “progres”. “Traidores a la patria” los unos, y los “compañeros” bendecidos o perdonados por la magnanimidad del cicerone de palacio. Es importante que las y los mexicanos libres volvamos a alzar la voz, ahora con más fuerza y coraje. Hemos aprendido mucho en el camino, y le hemos tomado el gusto a vestirnos de rosa y blanco. En esta ocasión los partidos políticos de Fuerza y Corazón por México nos acompañarán, luciendo sus propios colores: azul, rojo y amarillo. La #MareaRosa se teñirá de multicolor, incluyendo el arcoíris de la diversidad sexual, el verde de los ambientalistas, el violeta de las mujeres empoderadas, las palas de las madres buscadoras, el blanco de los trabajadores del poder judicial, el paliacate campesino, los gritos de ayuda de los damnificados, las recetas sin surtir de los niños con cáncer, el abandono de las madres trabajadoras, el rojo sangres de las víctimas de los abrazos y no balazos, y tantos otros colores y motivos de los crecientes sectores sacrificados por un régimen tan ideologizado como inepto. Quiero terminar con el viejo estribillo de la auténtica izquierda: De pie, luchar / Que vamos va a triunfar / Avanzan ya / Banderas de unidad / Y tú vendrás / Marchando junto a mí / Y así verás / Tu canto y tu bandera florecer / La luz / De un rosa amanecer / Anuncian ya / La vida que vendrá. El rosa de la socialdemocracia… (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRiondais Miguel Rionda (*)

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Hay de Madres a Madres

Juan Miguel Alcántara Soria HAY DE MADRES, A MADRES Juan Miguel Alcántara Soria Celebramos el Día de la Madre, un rol social que está dejando de ser el principal en muchas mujeres, en México y el mundo. En España, lo celebran el primer domingo de mayo. En México, el 10 de mayo, por iniciativa del entonces director del periódico Excelsior, desde 1922. Año en que, por cierto, nació mi madre. Entre mexicanos la palabra “madre” y expresiones ligadas tienen significados muy diversos, incluso contradictorios, reconocidos tiempo atrás, desde culturas prehispánicas. La plasticidad de ideas del sol y la luna, Popocatépetl e Iztaccíhuatl, masculino-femenino, las evocan. Samuel Ramos, en “El perfil de México y su cultura”, después Octavio Paz, en “El laberinto de la soledad”, o el norteamericano Alan Riding, en “Vecinos distantes. Un retrato de los mexicanos”, entre otros, espejean los varios sentidos populares que tenemos con las palabras madre y padre, que evolucionan al tiempo. Estos escritores contrastaron el uso en México de significados “madre” en expresiones ambiguas: a toda madre, que poca madre, vale madre, no tienes madre, tu chingada madre, etc. Ante la palabra padre: yo soy tu padre, está bien padre, connotan supuesta superioridad. Variedades de sentidos que discurren entre complejos de machismo, soledad, y otras expresiones de inseguridad, que en el tiempo se han modificado, en parte. Destacaron la adoración por el ideal de la mujer madre -dadora de vida, pura, abnegada-, muy distinto a la idea que se tuvo o se tiene de la mujer esposa o pareja – objeto sexual, humillada-. El hijo de la chingada es expresión que proviene de la mujer indígena tomada por el conquistador español. Muy distinta a la otra expresión, hijo de puta, usada por los españoles. Octavio Paz, en el capítulo “Los hijos de la Malinche”, expone que “la palabra chingar, con todas estas múltiples significaciones, define gran parte de nuestra vida y califica nuestras relaciones con el resto de nuestros amigos y compatriotas. Para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o ser chingado… Esta concepción de la vida social engendra fatalmente la división de la sociedad en fuertes -los chingones sin escrúpulos- y débiles, los chingados… El servilismo ante los poderosos, especialmente entre los políticos, profesionales de los negociosos públicos, es una deplorable consecuencia. Con frecuencia nuestros políticos confunden los negocios públicos con los privados…” (En este sexenio por terminar constatamos resultados del 90% lealtad, 10% capacidad. Peor que con Peña Nieto). Hoy los roles principales de las mujeres son crecientemente profesionales, económicos, deportivos. Secundariamente hacerse esposas y madres. Sí convivencias voluntarias, ya no para toda la vida, por el tiempo determinado en común. Prefieren mascotas, árboles o causas sociales, a hijos, también. Las jóvenes comunican proyectos de vida que no incluyen necesariamente ser madres. Serlo es un ejercicio consciente y libre, no en automático. Son más conscientes y responsables del entorno, a partir de su propia autoestima. Dan seguimiento al Acuerdo de París sobre cambio climático. Saben de no actuar todos responsables, será inviable vivir en el planeta para el 2050. Ser madre debe ser opción consciente y libre, no destino fatal. No es dar vida biológica, solo. Es ser descubridora e impulsora de capacidades individuales, forjadora de carácter, potenciadora de un cuerpo espiritualizado, temperamento y afectividad, alentadora de proyecto de vida en que haya tanto hijo como sea posible, y solo tanta madre como sea necesario. Tarea compartida con el padre, sea esposo o no. La ruindad de López Obrador, recién exhibida contra María Amparo Casar, a quien intentó, con mentiras, hacer de su viudez – tragedia familiar, de 20 años atrás-, pretexto que desviara atención a la evaluación que Casar hizo en libro sobre su gobierno, lo hacer ver lo vale madre. Matar un hermano -se entiende por accidente- y dejar parapléjico a compañero de beis, siendo adolescente, lo exhiben con poca madre. Este 10 de mayo gozamos en casa la bendición y privilegio de sentir y nos sintiera mi madre. Cumplirá 102 en octubre. Estupenda. ¡Qué bien se siente tener una madre también Xingona!¡Bendiciones a todas las Xingonas!

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Columna Diario de Campo

Luis Miguel Rionda (*) El miércoles 8 pasado, 271 aniversario del natalicio de Miguel Hidalgo y Costilla, se estrenó el nuevo himno del estado de Guanajuato. El motivo fue el segundo centenario del estatuto de Guanajuato como estado libre y soberano en el año de 1824, gracias a la primera constitución federalista. En sesión solemne del Congreso del Estado se acometió la primera interpretación formal de esta composición del joven artista Eduardo Francisco Muñoz Esquivel, profesor del ITESM campus León. El himno fue producto de un concurso al que convocó la “Comisión de Celebraciones por los 200 años de Guanajuato como Entidad Federativa, Libre y Soberana”, entre “guanajuatenses por nacimiento, por descendencia o por vecindad de por lo menos dos años”. Un requisito chauvinista que habría impedido al catalán Jaime Nunó componer la música del himno nacional mexicano en 1854. En fin, el Instituto de Cultura del Estado recibió más de 400 propuestas, de las que se seleccionó en primera fase a 71. Sin duda la convocatoria llamó mucho la atención. Pero este fue, al menos, el tercer intento de proveer a esta entidad de un símbolo de identidad épica y musical. A mediados del siglo XX, el localmente célebre maestro de música Isidro Carrillo –mi maestro en la secundaria— y el escritor Fernando Gómez González compusieron un himno a Guanajuato que durante algún tiempo se tomó como tal. Al menos es lo que recuerdo en los años setenta y ochenta. Su estilo es muy similar al himno nacional: heroico, bélico, grandilocuente: ¡Salve! ¡Salve! Marcial Guanajuato / De la patria sagrado blasón / Tus proezas de heroico arrebato / Las proclama rugiendo el cañón. Nada raro para la estética posrevolucionaria. Puede apreciarse en este vínculo: https://t.ly/87j0W Durante los festejos del bicentenario en 2010 se emprendió el siguiente intento. La comisión respectiva encargó al popular cantautor Enrique Guzmán Yáñez, mejor conocido como Fato, un himno para Guanajuato, que se montó en una producción en video que fue muy difundida. Creo que la amistad de Fato, avecindado en Guanajuato capital, con el Guanajuateño Luis Mario Santoscoy, célebre productor de Televisa, facilitó esta intervención del artista. Sin embargo, con el tiempo se olvidó el tema, que nunca me pareció especialmente bueno. Valóralo en: https://t.ly/Yp_qU Entiendo que se haya vuelto a plantear el tema, y me alegra que haya tenido un buen término con un himno grato (http://t.ly/5LsKt). La música tiene ritmo de vals romántico, muy a la Juventino Rosas, y la letra es sencilla pero inspiradora, con símbolos que sí identifico en nuestros espacios serranos y abajeños: callejones, barro y madera, tradiciones, plata… También valores como honestidad, unidad, paz, verdad, sentimientos, independencia, consciencia, unión. No tardarán los críticos en señalar las aparentes referencias al régimen panista actual, como la máxima cristiana de Pablo de Tarso “Unidos somos más fuertes”, o el concepto de “Grandeza” tan querido de esta administración. Pero también me alegró encontrar la rúbrica “Todos somos Guanajuato” que enarbolamos los miembros del movimiento que defendió La Bufa en 2010, ahora una asociación civil homónima a la que me honro pertenecer. Por cierto: ¿Qué pasará cuando los “46 luceros” sean 47, 48…? (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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Voto y Libertad sindicalLuis Miguel Rionda (*) El primero de mayo siempre es una fecha propicia para la reflexión sobre la importancia del trabajo en la vida social, económica, política y cultural al interior de los conglomerados sociales, las naciones y los pueblos. En México no podemos ser distintos. El factor trabajo siempre ha estado presente en la forja de nuestra nación. Tanto, que los gobiernos de la posrevolución hicieron un enorme esfuerzo por mantener una alianza política con las distintas organizaciones obreras, campesinas y populares, en particular los sindicatos y las organizaciones gremiales. El partido de la revolución (PNR-PRM-PRI) favoreció la organización de los factores de la producción, pero puso un especial énfasis en la corporación de obreros y campesinos, particularmente en los tiempos de Cárdenas, Ávila Camacho y Alemán. El 24 de febrero de 1936, con la bendición del presidente, los cuatro lobitos fundaron la central obrera CTM. Dos años después, el 28 de agosto de 1938 se creó la CNC, que aglutinó a organizaciones campesinas de todo el país. Cinco años después, el 28 de febrero de 1943, se estableció la CNOP, ya en tiempo del general Ávila Camacho y su política de “unidad nacional”. Fue el estado quien organizó a la sociedad y a los actores de la producción; esas corporaciones no fueron productos de la organización de base. Con el control de esos “sectores”, el partido hegemónico aseguraba el voto corporativo, en masa, fuente del poder de líderes que se eternizaron en las conducciones, en particular en los sindicatos. El sindicalismo independiente existió, pero débil y aislado, incluso combatido por el estado. El modelo del estado/partido corporativo se mantuvo muchas décadas, hasta que la alternancia en el poder presidencial socavó las razones de su vínculo. El PRI fue perdiendo el voto corporativo y lo cedió en un primer momento al PAN y al PRD, y en tiempos recientes a Morena. Todos los partidos políticos han buscado construir su propio voto corporado con base en el reparto de favores políticos mutuos. Incluso el partido liberal por excelencia, el PAN, que siempre le apostó a la construcción de ciudadanía con el rechazo al clientelismo, terminó construyendo su propia base orgánica con asociaciones civiles, corporaciones gremiales y empresariales, sindicatos patronales, colonos, y demás colectivos bajo el control de caciques que comercian el voto por consigna de sus seguidores. Hoy día el voto corporativo, a través de sus liderazgos, opta por el mejor postor. Llama la atención que la CTM, el SNTE, el STPRM y otros sindicatos históricamente priistas ahora se alinean entusiastas con el partido de la 4T. Sus dirigencias nacionales han expresado su apoyo a Morena y sus candidatos, pero a nivel local negocian con los pocos partidos que mantienen enclaves estatales o municipales, como en el caso de Guanajuato. Me impacta encontrar todavía este tipo de expresiones predemocráticas, donde los líderes asumen la titularidad de las preferencias políticas de sus agremiados. La libertad sindical debe ejercerse con plenitud hacia afuera y hacia adentro, reconociendo a cada cófrade su libre albedrío. La unidad no significa unanimidad. (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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Ruido y ciudad Luis Miguel Rionda (*) La ciudad de Guanajuato, donde he habitado la mayoría de mi existencia, es una entidad urbana con condiciones muy especiales. Nacida de las bonanzas mineras de los siglos coloniales, pero en particular el opulento XVIII, con el tiempo y las revoluciones fue perdiendo población y medios de vida, para entrar en una pobreza que puso en riesgo su viabilidad, sobre todo durante la primera mitad del siglo XX. Pero la ciudad sobrevivió gracias a tres recursos: ser el asiento de los poderes estatales, haber heredado y preservado un patrimonio monumental de gran hermosura, y albergar al principal proyecto de educación superior en el estado desde 1732: el antiguo colegio jesuita de la Santísima Trinidad, devenido en el colegio felipense de la Purísima Concepción en 1785, y finalmente en Colegio del Estado en 1870. Antecedente éste de la actual Universidad de Guanajuato, fundada en 1945. El clima de pequeña provincia ilustrada con aspiraciones cosmopolitas ayudó a que en los años cuarenta se haya integrado un conjunto de intelectuales, artistas y académicos locales que impulsaron un proyecto inédito de producción y difusión de las artes y las ciencias. Ese grupo de hombres y mujeres, apoyados por la universidad y el gobierno estatal, inició un fenómeno prodigioso: el arte y la cultura constituidos en recursos para salvar a una ciudad alicaída, pero orgullosa de su pasado y de su peculiar arquitectura. Guanajuato encontró la cuarta veta para sostener su futuro: el turismo, que comenzó a fluir desde los años cincuenta y que no ha hecho más que crecer. Tanto, que hoy se ha convertido en un problema; muy similar, por cierto, a las problemáticas que padecen ciudades con vocación turística como Venecia, Florencia, Roma, Atenas, París, Córdoba, El Cairo y muchas más. Uno de los problemas que aquejan a estas urbes tan visitadas es el ruido. La bulla causada por las actividades lúdicas que se desarrollan alrededor de estos flujos de fuereños, ávidos de diversión y vivencias al límite. Los espacios públicos y privados se llenan de ruido hasta la exageración. Recordemos los recientes sucesos en las playas de Mazatlán, desbordadas de conjuntos de tambora, redova y vientos. El derecho a la tranquilidad de los habitantes, e incluso de muchos visitantes, se viola flagrantemente, sacrificado en favor del derecho a ganarse el sustento por parte de los perpetradores. Pero a qué costo. Escribo estas líneas motivado por el incidente reciente suscitado en la Plaza de San Roque en Guanajuato capital: un grupo de rock programado por la dirección de cultura del municipio exasperó a un vecino notable de la plaza, hombre sabio y de edad, quien salió a exigir moderación en el volumen del concierto. Fue recibido con burlas e insultos por parte del conjunto musical y del público de mozuelos, que demandaban poder hacer su voluntad en un espacio público. El altercado terminó con el destacado arquitecto, defensor del patrimonio de la ciudad, derribado en el suelo y siendo objeto del escarnio público. El municipio publicó algo que quiso remedar una disculpa al injuriado. Pero creo que debió reconocer su omisión al no hacer respetar el Bando de Policía y Buen Gobierno, vigente desde 2009, en sus artículos 3, 11, 12 y en particular el 32, numeral VII: “Ocasionar molestias con emisiones de ruido superiores a los 68 decibeles…” (t.ly/TZElA). La Organización Mundial de la Salud recomienda 55 decibeles para una convivencia razonable. 80 decibeles tiene el tráfico de una ciudad grande, y 90 es el ruido de una aspiradora. Los conciertos de rock montan hasta los 120 decibeles (t.ly/cQ7LV). En el debate que he sostenido en redes electrónicas, sobre todo con jóvenes, me doy cuenta de que se tiene la concepción equivocada de que, en un espacio público, cualquiera puede hacer lo que le pegue en gana. No es así: los espacios públicos son lugares de convivencia social armónica donde rigen los derechos compartidos. Dice el artículo 10 del bando citado: “Todas las personas a las que se refiere el artículo 6 [locales y fuereños, adultos y menores] tienen derecho a comportarse libremente en los espacios públicos del Municipio y a ser respetadas en su libertad. Este derecho se ejerce sobre la base del respeto a la libertad, la salud, la dignidad y los derechos reconocidos a los demás, así como del mantenimiento del espacio público en condiciones adecuadas para la propia convivencia.” Es urgente que la autoridad aplique su norma y ponga orden en las calles y plazas de la ciudad, que hoy son invadidas por la estridencia de bocinas fuera de comercios de fármacos y ropa. De igual manera, los eventos “culturales” deben respetar el derecho de los vecinos a la moderación y al descanso. El turismo como actividad económica, que le permite el sostén a muchas familias locales, no puede ser el pretexto para la permisividad y el abuso. Fuente: https://www.allpe.com/acustica/ingenieria-acustica/mediciones-acusticas/a-que-equivalen-los-diferentes-niveles-de-decibelios/ (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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