México peligra por destrucción de instituciones

Juan Miguel Alcántara Soria Conmemorar el Día del Abogado, el día 12, fue ensombrecido por la venganza de AMLO de querer destruir al Poder Judicial. Afectará a los usuarios del servicio de justicia, especialmente a quienes demandan la protección de sus derechos humanos por actos de autoridad. Y por la pretensión de Morena de sobrerrepresentarse con diputados de más, para tener mayoría con la cual reformar, solos, la Constitución, violando la misma Constitución. Sin duda, a López Obrador le fastidió que la Suprema Corte de Justicia declarara contrarias a la Constitución varias de sus propuestas. Y con la presidenta electa, buscan desaparecer ese contrapeso constitucional: tener un Poder Judicial también sumiso. Y regresarnos un siglo atrás, a época de Plutarco Elías Calles, controlando a su sucesora. A un gobierno de partido predominante, hegemónico, centralista. La “dictadura perfecta”. Desmontarían al Estado de Derecho, que fundamentalmente supone respeto a los derechos humanos y la división de poderes. Una parte del país vive abrumada luego de las elecciones. Una fortaleza institucional fueron las mesas directivas de casilla -receptoras de votos-. La idea de insacular ciudadanos para, por sorteo, así integrarlas, la impulsé yo (la tomé de España) siendo diputado federal, en propuesta de reforma política que en 1989 presentamos panistas al presidente Salinas de Gortari, y concretamos. Ahí emergió la ciudadanización de nuestro sistema electoral, el IFE, y su unidad básica, la mesa directiva de casilla. Es el tramo institucional más trascendente y eficaz (“La voz de los otros”, José Woldenberg, Cal y Arena, 2015). Vino después la ciudadanización del Consejo General y la exclusión del secretario de gobernación. No afectaron ahora las lealtades de la presidenta del INE. Las amenazas mayores vendrían después: querer alterar la representación popular sobrerrepresentándose. Para luego, desaparecer al INE y reaparecer Gobernación. El Tribunal Electoral inició la calificación de la elección presidencial y condenó, el miércoles 10, la injerencia de López Obrador en el proceso, desde mayo del 2023, por coaccionar el voto ciudadano, usar indebidamente recursos públicos y programas sociales, promoción personalizada, propaganda gubernamental en período prohibido. En particular, condenó su alusión al “plan c” para lograr mayoría calificada en las cámaras legislativas. Fue reprochable injerencia en las preferencias ciudadanas. También condenó declaraciones violatorias de la Constitución de la entonces jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; del vocero presidencial y otros. AMLO explotó por ello el viernes contra el Tribunal. Falta éste enjuicie la intervención del crimen organizado. Fue una “elección de estado”; dispareja, como eran en el príato en que se formó Obrador. No nos estacionemos en el agobio. Apunté en este espacio, es necesario reconstruir el sistema de partidos políticos, fundar nuevas opciones, real y positivamente ciudadanas. Los actuales son inviables. Pero hay que considerar antes lo más fundamental: contar con ciudadanía, con demócratas. ¿Los tenemos? Éste es un reto enorme. De inicio nos falta estima de la verdad en el conocimiento y la conducta, rechazamos una ética congruente de la vida personal y social; tenemos deficiencias en el pensar ordenado y crítico. No hay escuelas de ciudadanía en el país. Hay que construirlas. Si desatendemos nuestro déficit ciudadano no hay futuro prometedor. Deconstruir implica reconocer qué hemos hecho o dejado de hacer, por qué, qué cambiar. Empezar por cada uno. Reconocernos personas, cuerpos espiritualizados o espíritus encarnados. Somos preguntas vivientes en busca de respuestas. Arrastramos de siglos resentimientos, falsedades, esquizofrenias, soledades, maniqueísmos, patriarcados, individualismo, simulaciones, y otro etcétera largo. Reconstruir nos exige asumirnos cono personas responsables, y reconocer en los otros la misma dignidad, así como la interdependencia para el bien o para mal común. Cuidemos lo que funciona. Reconstruyamos lo que no, incluyendo en el Poder Judicial, que por supuesto requiere mejoras. No destruyamos lo avanzado. Cuidemos las instituciones que mucho nos han costado. México peligra.

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¡AMLO siempre fue un peligro para México!

Opinión de RICARDO ALEMÁN Desde la contienda presidencial de 2006, cuando se enfrentaron en las urnas los candidatos Calderón y Obrador, se acuñó el eslogan de que el tabasqueño era “un peligro para México”. Desde entonces –hace 18 años–, muchos pensaron que tal definición era no solo exagerada sino parte de una supuesta “guerra sucia” que, sin embargo, al final de cuentas le dio una victoria legítima a Felipe Calderón. Hoy, frente a la Reforma Judicial que acabará por completo con la división de poderes –consagrada por la Constitución–, y que aniquilará la democracia y sus libertades fundamentales, son muchas las voces que se dicen sorprendidas por los disparates dictatoriales del presidente mexicano y por la sumisión de su impuesta Claudia Sheinbaum. Peor aún, abundan los ingenuos que creen haber descubierto el hilo negro y el agua tibia; que López Obrador es un “verdadero peligro para México” y para los mexicanos. Lo cierto es que siempre, desde que nació el político y líder social motejado como AMLO, estaba claro su talante autoritario y vengativo; eran evidentes sus ambiciones sin freno, su mitomanía y su gusto por el dinero fácil, por la extorsión y por la traición. Sí, les guste o no a quienes hoy se dicen asombrados por “el nuevo” AMLO, lo cierto es que López siempre ha sido el mismo: autoritario, nada democrático, vengativo, mentiroso, abusivo, chantajista, traidor, sin valores y sin afectos y, sobre todo, obsesivo por el poder absoluto; el mismo que mantendrá en el sexenio por venir. si aún creen que el López Obrador de hoy es una mutación de última hora, aquí 14 ejemplos de que se equivocaron. 1.- Una de las primeras advertencias de lo que era López la formulé el 31 de julio de 2017, en el Itinerario Político titulado “¡Gracias dictador Maduro!”, en el que dije que era un peligro para México y los mexicanos el “fraudulento proceso electoral” promovido por Nicolás Maduro en Venezuela; eleccion idéntica a la del pasado 2 de junio del 2024, en México. 2.- Volví al tema el 26 de noviembre de 2017, con el Itinerario Político titulado “¡Confesiones de un dictador!”, para analizar el programa de gobierno de Obrador. Dije que las propuestas de AMLO eran imposible de cumplir, sobre todo para reducir la violencia y la pobreza. Además, explique que el autoritarismo mostrado por Obrador en Morena –en donde impuso una verdadera dictadura–, sería llevado a su gobierno, con un grave riesgo de acabar con la división de poderes y someter al Legislativo y al Judicial. 3.- Regresé a los afanes dictatoriales del candidato AMLO el 13 de diciembre del mismo 2017, para abundar en las denuncias sobre la dictadura en que se había convertido el partido Morena. Y por eso pregunté: “¿Será distinto un gobierno de AMLO, si en su partido es un dictador? Un gobierno de AMLO será una copia de Venezuela. Al tiempo”. 4.- De nuevo al tema el 9 de marzo de 2018, a propósito de los afanes reeleccionistas del candidato Obrador, con el Itinerario Político titulado “¿Es creíble la no reelección de AMLO?” Documenté que todos los sátrapas del Continente –Chávez, Maduro, Castro, Morales, Ortega y otros–, siempre prometieron que no se reelegirían y, en todos los casos, mintieron. 5.- El 18 de abril de 2018 en el Itinerario Político titulado: “¡AMLO ya es el mayor peligro para México!”, dije que a 70 días de la elección más controvertia de la historia, eran muchos los mexicanos que, a pesar de las evidencias, no creían que Obrador era el mayor peligro para México. Documenté el andamiaje construido por López para apoderarse del PRD, mediante una alianza con Zedillo, la misma que de manera ilegal lo hizo candidato al DF; documente el asalto al diario La Jornada; la farsa de la toma de pozos petroleros, la negociación con Carlos Salinas –que le dio 9 mil millones de pesos ilegales a AMLO–, y los parricidios políticos del tabasqueño contra Cuauhtémoc Cárdenas –en el año 2001–; la traición a Rosario Robles, al PRD, a “Los Chuchos”, a Miguel Macera… y la construcción de Morena a partir de dinero del crimen organizado. Y al final pegunté: “¿Existirá algún incauto que crea que AMLO será distinto como presidente, que como líder social y candidato eterno?. Al tiempo”. 6.- Al día siguiente, el 19 de abril de 2018, en el Itinerario Político titulado “AMLO, la dictadura tardía”, comparé a detalle las pulsiones dictatoriales de Obrador, con los dictadores del centro y el sur del Continente, para concluir así: “¿Se imaginan al autoritario AMLO sometido por el INE, por la división de poderes, por el Tribunal Electoral…? Al tiempo”. 7.- El 28 de abril de 2018, así se tituló el Itinerario Político: “¡La dictadura ya está aquí!”. Y es que era evidente que se había montado un ejército de bots, en redes, para atacar a los críticos de Obrador. Curiosamente, –el 6 de mayo de ese 2018–, Ricardo Alemán fue atacado con millones de bots, hasta convertir en tendencia mundial la difamación y la calumnia de Obrador en mi contra. 8.- El 7 de agosto de 2018, volví al tema con un Itinerario Político titulado “¡Tribunal tramposo!”, en donde denuncié los intentos de Morena por capturar al Tribunal Electoral y al INE, mediante el chantaje y la amenaza a sus integrantes. Hoy el Tribunal Electoral y el INE están vendidos a López. 9.- El 1 de noviembre de 2018, a poco de la toma de posesión de AMLO, el Itinerario Político se tituló así: “¡Dictadura…!”. Desde el primer párrafo quedó claro el mensaje: “Si, muchos dicen que el de Obrador no será un gobierno dictatorial, pero también decían que no era tramposo, que no era mentiroso y que no cometería la locura de tirar el NAIM… Probó que es capaz de todo. Y todo es todo. Al tiempo”. 10.- El 11 de diciembre de 2019, a punto de cumplir el primer año del gobierno de AMLO, así se tituló el Itinerario Político: “Muere la Corte y nace…

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