No somos dueños del sentido de las palabras

Juan Miguel Alcántara Soria Uno de los rasgos de su personalidad social que comparten Trump, Sheinbaum y Nicolas Maduro, es que dan uso y sentido a las palabras que no se corresponden con sus etimologías o sentidos gramatical, histórico, ético o jurídico. No llaman a las cosas por su nombre, o cambian de nombre a las cosas. En la semana anterior los tres lo volvieron a hacer. A Trump se le ocurrió decir que cambiará el nombre al Golfo de México por “Golfo de América”, además de desear anexarse a Groenlandia y Canadá. “América” son los Estados Unidos, nada más. La subpresidenta, ocurrente, dijo que mejor llamar “América Mexicana” al territorio de los estados que nos robaron los estadounidenses. Y alardeó que México es “el país más democrático del mundo” (pero lo gobierna Obrador), que Mexicana de Aviación, el Tren Maya y la Refinería Dos Bocas van muy bien, estando arruinadas. Por su parte, el gobierno de Maduro declaró que expresidentes de diversos países, Fox y Calderón, incluidos, quieren “invadir” su país, les impidió ingresar, y con pretexto paralelo encarceló líderes de la oposición. y consumó robo electoral. En griego “onomaturgo” es el autor o creador de nombres. En el libro del Génesis se atribuye a Adán esa tarea inicial. Trump, como Obrador o la Sheinbaum, tienen ese síndrome de bautizar o rebautizar las cosas; mecanismo útil para mentir abiertamente, y atragantar con sus afirmaciones a seguidores. La ignorancia y la altanería de Trump son inmensas y visibles a todo el mundo. Desconoce que el Golfo de México, antes Golfo de la Nueva España, es esa porción de mar encerrada entre la Península de Yucatán y la de La Florida (ésta bautizada por el conquistador Juan Ponce de León, en 1513). Así conocido desde tiempos del dominio español. Su arrogancia será una amenaza para la subpresidenta y para nuestro país. Entre mentirosos “onomaturgos” nos moveremos. Hace doce años Maduro se hizo del poder con apoyo de cubanos y militares narcotraficantes – varios hoy buscados por EU-, previa destrucción de instituciones y concentración del poder, con Hugo Chávez. En la última elección su oponente Edmundo González ganó; exhibió las actas que le dan una ventaja del 67% contra el 31% de Maduro, una diferencia de 2 a 1; actas recién entregadas al gobierno de Panamá para su resguardo. (Los presidentes de Chile, Brasil y Colombia, de izquierda, consideran hubo fraude electoral; la de México, no; cómplice). Trump o Sheinbaum no dudan en mentir en voz alta, a la luz pública, y son creídos por masas acríticas, que no piensan por sí mismas, aborregadas. La subpresidenta ha completado el cambio de régimen en dirección venezolana, dictatorial. Lo que no alcanzó en su tiempo el presidente Obrador, ella lo culmina, que al destruir al poder judicial concentrará un poder político que no se veía desde el Porfiriato. Con posibilidades de manipular los próximos procesos electorales. Habrá necesidades de otros Francisco I. Madero. Acá, allá y acullá, las deficiencias o insuficiencias educativas, incluyendo las de formación ciudadana, son facilitadores de demagogos, jefes de facciones populares, manipuladores de plebe. Y hoy, con la Inteligencia Artificial, hay mayores amenazas. Muchas de esas amenazas se deben, para empezar, a la falta de consideración o respeto a los distintos niveles de conocimiento humano. Todos tenemos certeza natural de muchas cosas, varias de ellas por instinto; pero es necesario que la mejoremos mediante la educación. Y para ello, comunicarnos y apoyarnos unos a otros. Tomemos un ejemplo matemático: dos y dos son cuatro. Y si cuando yo debo dinero, dos y dos son tres: y cuando me deben dos y dos son cinco. ¿Este es un problema aritmético o es un problema moral? Todos nuestros actos conscientes y libres implican una posición ante el bien, y son, por tanto, de índole moral, entre un bien y un mal, o un mal mayor y otro menor. Y lo que decimos para el ámbito individual o personal también aplica para el ámbito social, en donde nuestros actos nos determinan para el bien o el mal común. No somos dueños del sentido de las palabras. Respetémoslo. De lo contrario, nos incomunicamos e impedimos apoyarnos unos a otros, más en estos tiempos de demagogos que ocultan la verdad.

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Lista de Año Nuevo, 1

Columna Diario de Campo Luis Miguel Rionda (*) Con este inicio de año, me parece importante compartir una serie de motivos de reflexión, que pongo a la consideración de los lectores. Primero, que la violencia social en México no cede. Incluso parece recrudecerse. Durante el semi sexenio de López Obrador (cinco años con diez meses) fueron asesinados más de 200 mil mexicanos, un diez por ciento de ellos en Guanajuato. Ahora bien, durante el año pasado, 30 mil 584 perdieron la vida violentamente, 3 mil 128 en Guanajuato. Y en los cien primeros días del sexenio de Sheinbaum ya suman 7 mil 725 los ultimados. Un promedio de 77 diarios (fuente: TResearch). Y como apunta el especialista David Saucedo, las masacres han mudado de ser expresión del enfrentamiento entre carteles o bandas del crimen organizado, a una auténtica guerra del Estado en contra de esas gavillas delincuentes, a partir del cambio en la política de seguridad de los nuevos gobiernos federal y estatal de Guanajuato. El último combate abierto se escenificó en localidades de los municipios de Uriangato y Yuriria, donde cayeron cuatro agentes estatales, que fueron vengados con el abatimiento de una decena de sicarios. “La orden no era capturar, sino exterminar. Una venganza siciliana, al más puro estilo de la vieja policía federal mexicana”, dice Saucedo. Segundo, y de la mano de lo anterior, el creciente deterioro del estado de derecho general, que sigue profundizando el autoritarismo oficial: el incremento a sesenta tipos de crímenes presuntos que ameritan prisión preventiva oficiosa. A esto se suma el aniquilamiento inminente del poder judicial federal y de los estatales, que abrirá la puerta a juzgadores noveles que deberán el puesto al partido en el poder, a los intereses fácticos, y a los criminales organizados. Además, la militarización de la seguridad pública ha colaborado a deteriorar el compromiso del Estado con los derechos humanos, sumado a la domesticación de la comisión nacional en la materia. Tercero, la regresión a un orden político cripto priista, como el de los años cincuenta a ochenta (la ley de Herodes), que creímos superado. Hemos regresado a la hegemonía monopartidista y presidencialista, con el agravante de que en este punto preciso la regresión ha sido aún mayor, a los años del Maximato. Muchos indicadores nos permiten afirmar que la presidenta propone, pero el que vive enfrente (en un rancho lépero) dispone. Cuarto, la economía se enfila inexorablemente hacia una crisis estructural de gran calado. El modelo (neo)liberal se está desmontando rápidamente para ser sustituido por un capitalismo de estado, con la restauración de los viejos monopolios ineficientes (CFE y Pemex) y la suma de nuevos emprendimientos irracionales (Dos Bocas, Tren Maya, AIFA, Mexicana… y ahora hasta carritos eléctricos). Nos acercamos a los experimentos sociales cubano y venezolano que admira la nueva presidenta, con su incompetencia, corrupción, utopismo, sectarismo y apego al poder. Seguimos enumerando la próxima semana… (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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A contribuir al Bien Común no al mal común

Juan Miguel Alcántara Soria En el 2025, gobernantes y gobernados tendremos diferentes alternativas para decidir en el ámbito de lo social, con consecuencias para bien o para mal comunes. Vivimos el desastre del primer sexenio del obradorato, y estamos viviendo secuelas peores en el segundo. Una subpresidenta proclive a mentir más que su presidente. Demagogos puros, atacan a adversarios y a gobiernos anteriores y actuales que no sean camaradas; su ilusión de obras faraónicas y programas sociales incrementados han provocado la quiebra de finanzas nacionales; endeudamiento absurdo a pagar por varias generaciones; complicidad y tolerancia con grupos de delincuencia organizada; mayor orientación política marxista con ostentación de cercanía a gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua o Colombia; corrupción generalizada, que incluye nepotismo de familias “progresistas”; generan nuevos ricos con obras y recursos públicos, hicieron cómplices a los más ricos del país. No hay dirigentes sociales o políticos que los contengan. En una sociedad pluralista como la nuestra, con diversidad de grupos organizados, de diversos fines económicos, políticos, educativos, religiosos, recreativos o profesionales, es asombroso que el conjunto no tome el rumbo o cauce que le corresponde por el bien de todos. Pudiendo llegar a ejercer la dirección de la sociedad -coparticipar- quienes dirigen a los grupos organizados, la han dejado en exclusiva al poder público -en los tres órdenes de gobierno- controlado por las corrientes de la 4t, aliadas con el crimen organizado en varios espacios. Desentendidos los grupos económicos, educativos, laborales o religiosos de los asuntos públicos, sus dirigentes actúan cerrada o temerosamente, buscando solo favorecer sus intereses particulares en el corto plazo, no el bien del conjunto. Isaac Guzmán Valdivia (mi profesor de Sociología en La Libre, fui su adjunto después) nos enseñó que “La política es considerada, en primer término, como la dirección social ejercida por los órganos del poder público. Pero debemos también entender por política -dado el hecho de nuestra sociedad pluralista- la acción ejercida por los grupos organizados en tanto que tal acción esté dirigida frente al poder del Estado, para modificar de alguna manera el orden jurídico establecido. Antes solo cabía la primera de estas dos acepciones. Hoy, ambas son necesarias. Y para entender el juego de las dos, téngase en cuenta que ya sea que la política se ejerza desde el gobierno o desde los grupos institucionalizados, siempre tendrá por objetivos la creación, el establecimiento, la conservación, el desarrollo, la modificación, el cambio radical o la destrucción, inclusive, del orden social que compromete a los propios grupos organizados o a la sociedad en general”. La subpresidenta hizo aprobar al Poder Revisor de la Constitución, en número y tiempo récord, las reformas propuestas por su presidente en febrero del 2024, destructoras de los poderes judiciales, de órganos autónomos, que reconcentran el poder público; dirigen a dictadura de partido. Y configuran nuevo régimen autocrático, más perverso que el príato. Las oposiciones en los congresos federal y locales fueron arrasadas. Y los dirigentes de los grupos institucionalizados fueron incapaces de contener tal destrucción y cambio radical del orden social que los afecta, y al bien general. Declinaron su rol de liderazgo por cuidar intereses particulares. La ley, los derechos humanos, la justicia, la paz son principios y valores olvidados, despreciados. Prevalece “la lucha por la conquista del poder y la habilidad para conservarlo y acrecentarlo. Entiéndase bien: el poder, no la autoridad. Y también: la habilidad para conservarlo y acrecentarlo, no la justificación de fines éticos y jurídicos. La política es hoy solo una técnica y su objetivo es el dominio de los más”, para beneficios particulares. Los grupos tienen responsabilidad por la calidad de vida, conforme a los valores de la persona humana y del bien común. Debemos cada uno exigir a los dirigentes de grupos en que participamos, asumir su rol en la dirección del cauce del conjunto. Con veracidad, justicia y prudencia. Aislados nada lograremos. A darle el 2025.

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Columna Diario de Campo

El maestro Luis Luis Miguel Rionda (*) El pasado martes 17, la inteligencia mexicana perdió a un extraordinario exponente al sobrevenir el deceso del maestro Luis Rionda Arreguín. Mi querido tío fue un extraordinario académico de la Universidad de Guanajuato. Filósofo por vocación, formación y ambición, fue catedrático y guía de numerosas generaciones de estudiosos del pensamiento universal desde la añosa Escuela de Filosofía y Letras (1953) de la Universidad de Guanajuato (UG), la segunda en antigüedad del país. Dedico estas líneas a resaltar el legado de sabiduría humanista del maestro Luis. Él nació en Silao de la Victoria el 6 de junio de 1936. Vivió 88 años muy fructíferos, de producción intelectual de alto octanaje sobre una enorme variedad de temas: la ontología, la epistemología, la filosofía de la religión, la antropología filosófica, la historia de la ciencia y las instituciones educativas, la biografía de eruditos guanajuatenses y mexicanos, la cuestión de la mexicanidad, y otros temas que convocaron su inagotable curiosidad. Fue el quinto de seis hermanos, hijos del capitán Isauro Rionda Liceaga y doña María Luisa Arreguín Pesquera. Casó con Ana Josefina Ornelas y procrearon a mis primos Ana Faviola y Luis Javier. De la camada de hermanos sólo le sobrevive mi tía Josefina Rionda de Botello. Fue un prolífico forjador de instituciones para el desarrollo del pensamiento humanista: dirigió la mencionada Escuela de Filosofía y Letras desde 1975; promovió que el archivo histórico del municipio de Guanajuato se trasladara a las instalaciones de ese plantel, para que los estudiantes de la licenciatura en Historia, establecida en 1963, pudiesen realizar investigación y paleografía. También apoyó la iniciativa del profesor Ernesto Scheffler para abrir la Unidad de Investigaciones Filosóficas en 1978. En 1980 fundó el Centro de Investigaciones Humanísticas de la UG, antecedente del actual Departamento de Cultura y Sociedad. Dirigiría esa unidad hasta 1997, cuando se jubiló. Fundó y dirigió, desde 1972, la revista Colmena Universitaria, que acumularía cien

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El presupuesto de Sheinbaum: un fraude al pueblo

   Juan Miguel Alcántara Soria Un “pre-su(b)-puesto” es lo que está colocado antes y por debajo de algo. (sus raíces griegas: pre, antes; sub, por debajo; puesto, colocado). Hay presupuestos doctrinales, filosóficos, políticos, económicos o sociales. Importa, aquí y ahora, el presupuesto económico que discuten diputados federales, que no es solo de estimaciones anticipadas de ingresos y egresos del Estado mexicano para 2025. Es, sobre todo, “la expresión de un programa de la política social y de la acción económica del Estado, para aplicarse durante un período determinado”. De dónde obtendrá el gobierno dinero -incluyendo deuda pública-, para atender qué prioridades o necesidades. Tiene un valor ético y jurídico, y una función política y económica entrelazados, de consecuencias inmensas. Como las de una madre o un padre cuando decide en qué gastar (alimentos, salud, educación, o borrachera), y de dónde obtenerlo (trabajo, deuda, robo, engaño, o lotería). El proyecto de presupuesto para 2025 que envió la subpresidenta Sheinbaum, lo revisó lúcido el senador Ricardo Anaya, en comisiones de la cámara de senadores. Y sí, quieren engañar al pueblo. Dicen que el tipo de cambio del dólar estará ese año a $18.70, tendremos una tasa de crecimiento del 2 al 3%, la tasa de interés crediticia al 8%. Que Pemex producirá ahora sí 1.9 millones de barriles diarios de petróleo. Evidenció premisas engañosas, improbables, fraudulentas. Es de destacar que la deuda pública que incrementó Obrador, y que deberemos pagar todos, llegó a 6 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), la más alta en los últimos 36 años, desde Salinas de Gortari. Ahora la subpresidenta dice tendrá ingresos por $ 7 billones de pesos, pero gastará $ 9 billones. De intereses en 2025 plantea pagar 1.4 billones, lo que equivale a 20 veces lo que asigna a seguridad pública federal: solo $ 70 mil millones. La subpresidenta prometió bajar la deuda de 6 a 3 puntos del PIB. Pero su proyecto en teoría solo baja a 4 puntos. Y de su pronóstico de ingresos, $ 7 billones, calcula $ 5 por impuestos, y $2 por supuestos ingresos de Pemex y CFE, un superávit imposible; nos engañan (esperan ganarse la lotería, o robar). La deuda será mucho mayor. Otro engaño es su presupuesto de crecimiento del PIB, del 2 al 3%. Anaya cita: para BBVA y Citibanamex, creceremos 1%; Banco de México dice 1.7%. El Fondo Monetario Internacional prevé 1.3%. Más deuda a pagar varias generaciones, para cubrir mayor déficit. Incumplen Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que exige equilibrio presupuestario. Dependencia de endeudamiento que nos expone a riesgos enormes. Además, recortes en rubros prioritarios como seguridad y salud pública, educación e infraestructura. La cruda que viviremos por la borrachera obradorista será espantosa. Eso sí, pide incrementos para programas clientelares, como el de becas, apoyo a mujeres de 60 a 64 años, a universidades obradoristas, pero reducciones a la UNAM, al poder judicial, o desaparición de órganos autónomos. Otra afectación es la distribución de los impuestos federales a estados y municipios. Reducirán del 32% al 25% para lo local: centralismo sí, federalismo no. El gobierno de Jalisco plantea salir del Pacto Fiscal, con razón (los de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes o Chihuahua, parecen autistas). Es como si un hijo trabajador da a su padre o madre todos sus ingresos, y de devolverle antes una tercera parte para su sostenimiento personal, ahora solo le devuelve una cuarta parte a cada uno. Las autoridades locales tendrán menos recursos para solventar necesidades atendibles desde el círculo más próximo. La semana anterior vi con mi hijo la película Gladiador 2. Confirmé sensación sideral de la vida: circular y ascendente. En la Roma del emperador Caracalla y sus termas, como en el México de Obrador y sus Dos bocas, hay paralelismos. Más allá de los Macrinus, o traidores como los Adán Augusto o Monreal, existe la estirpe de los Marco Aurelio, o Lucius: mujeres y hombres con sentido del honor, a quienes pueden quebrar, pero no doblar. Con quienes las Patrias -casa de los padres- se rescatan de defraudadores.

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¿Ordenamiento Territorial?

Columna Diario de Campo Luis Miguel Rionda (*) El desarrollo de los centros urbanos de México se rige por la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, publicada el 28 de noviembre de 2016 y reformada el uno de abril pasado. En su artículo segundo se establece como un derecho humano el que “Todas las personas sin distinción de sexo, raza, etnia, edad, limitación física, orientación sexual, tienen derecho a vivir y disfrutar ciudades y Asentamientos Humanos en condiciones sustentables, resilientes, saludables, productivos, equitativos, justos, incluyentes, democráticos y seguros”. Uno de los instrumentos técnicos para concretar este derecho son los planes y programas de desarrollo urbano de los estados y sus municipios. Se trata de documentos minuciosos que detallan los escenarios del crecimiento futuro de los centros de población, rigiéndose por criterios de racionalidad en el acceso a los servicios públicos básicos, el respeto y cuidado del entorno natural, la atención a las particularidades de esos centros, los usos de suelo y las reservas territoriales, la gobernanza a partir de la participación vecinal, y los mecanismos de participación ciudadana en la definición de obras públicas. En mi ciudad, Guanajuato capital, estamos sumergidos en un debate sobre el nuevo Programa Municipal de Desarrollo Urbano y de Ordenamiento Ecológico Territorial, conocido con el impronunciable acrónimo PMDUOET. El instrumento legal aún vigente es el venerable POT (Programa de Ordenamiento Territorial) de 2012, que fue elaborado por el PUEC-UNAM (Programa Universitario de Estudios de la Ciudad) dirigido por la socióloga Alicia Ziccardi. Me tocó participar activamente en algunos de los tramos de su elaboración, gracias a la apertura de la doctora Ziccardi y el presidente municipal Luis Gutiérrez. La ciudad ha crecido de nueva cuenta de manera desordenada, sin atender las previsiones del POT. Como siempre, siguen pesando más los intereses de los grupos e individuos cercanos al mercado del territorio. El nuevo programa asume esa desorganización, y la formaliza. La escasez de especialistas en el tema facilita que esos intereses se disimulen bajo una densa capa de tecnicismos, con planos indescifrables llenos de claves y colores apretujados, y la típica jerigonza jurídica mareadora. Las mejores opiniones técnicas que he escuchado sobre el PMDUOET las escuché del planeador urbano Yann Godbert, del movimiento Colibríes de Guanajuato, y la ingeniera ambiental de la UG Karla Piñón, en la sesión del Observatorio Ciudadano de Guanajuato del sábado 30 de noviembre (https://tinyurl.com/2c3jto3z). Sus argumentos son específicos y contundentes, pero muy inquietantes por sus implicaciones sobre la ética pública. Curiosamente, la página del programa (https://tinyurl.com/25yoe7j6) fue nulificada después de la sesión del observatorio. Así no se puede. (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRion

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Viento favorable para quienes saben a donde van

Juan Miguel Alcántara Soria Trump no toma posesión del poder, y ya está ejerciéndolo. Anunció que el primer día, 20 de enero, impondrá aranceles (cargas fiscales) a productos provenientes de México y Canadá; y los mercados temblaron. El macho alfa sabe a dónde quiere ir, controla ambas cámaras del Congreso, polariza su nación, en condiciones que hacen factible aterrice su visión de país hegemónico, sin consideración ético-política alguna. Acá, el presidente Obrador (también empezó a gobernar al otro día de la elección de 2018; Peña Nieto le soltó el poder antes de tomar posesión), sigue gobernando. Sabe a dónde quiere llevar a México. Y tiene alineada a la subpresidenta Sheinbaum, al poder legislativo, y pronto al poder judicial, en dirección a otro régimen político: autoritario, no democrático, centralista, sin instituciones autónomas y sin contrapesos, en lugar de república democrática, federal. También mantienen polarizado al país, y sin partidos de oposición ni otras organizaciones capaces de contener destrucción de instituciones que llevan a paso veloz, valiéndose de la mentira, el chantaje, el atraco. Esta semana afectaron, otra vez, derechos humanos de los mexicanos: unos, con sola la mayoría de senadores de la 4t. Y otros derechos, con el voto de siete del PAN, renegados del Humanismo Político que dio densidad ético-política a ese instrumento ciudadano. La mayoría oficialista borra de la Constitución órganos autónomos, garantía de derechos a la transparencia, acceso a la información pública, rendición de cuentas, protección de datos personales; y contrapesos del poder, como el INAI. Y esa mayoría, con aval inmoral de senadores de oposición, reforman la Constitución para ampliar el catálogo de delitos que merecen prisión preventiva oficiosa, automática, sin juicio previo, como el de extorsión. No respetan el principio de presumir un ciudadano es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Bastará un agente del ministerio público reciba denuncia de extorsión, para que pueda solicitar prisión; y después investigará. Las incapacidades y deficiencias comprobadas de los ministerios públicos, federales y locales, para investigar, es premiada con nuevo atraco a derechos; llevará a inocentes a perder su libertad. Más, en el ambiente de desprecio a la ley que se impulsa por la 4t. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó a México reponer derechos humanos, por el amplio catálogo de delitos que merecen pena privativa de la libertad sin juicio previo ni sentencia. Y los poderes públicos no solo desacatan orden internacional; lo agravan. En Guanajuato la extorsión se tipifica así: “A quien, para obtener un beneficio indebido para sí o para otro, exija a otra persona por medio de la violencia, dar, hacer, dejar de hacer o tolerar algo en su perjuicio o en el de un tercero, se le aplicará de cuatro a quince años de prisión y de cuarenta a ciento cincuenta días multa” (Art. 179 e). Cualquier malqueriente (una pareja despechada, un vecino envidioso, un alumno reprobado) podrá denunciar que otro le exige un dar, hacer, o no hacer algo en su perjuicio, y con violencia, para que pueda ser privado de su libertad, sin juicio previo. La extorsión es de los delitos más incrementados en todo el país, sin duda. Pero ante incapacidades de las autoridades de los tres órdenes de gobierno para prevenir o contenerla, le dan al ministerio público una herramienta de la que, sin duda, abusará, en perjuicio de inocentes. El régimen que configura el obradorato no es de leyes ni instituciones. “La ley no es la ley”, “al diablo las instituciones”. Sino de revanchas y ocurrencias con soporte clientelar. No se entiende cómo la coordinadora de senadores panistas, Lupita Murguía -mi contemporánea en la Escuela Libre de Derecho-, o el exgobernador Márquez -estudió Filosofía y Ética en seminario- pierden brújula y atentan contra derechos derivados de la dignidad humana. Y su presidente Romero preocupado por su impunidad, doblado ante la subpresidenta. No saben a dónde van. “No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va”, dijo Séneca. La delincuencia organizada y no, empoderada como nunca, sí sabe a dónde. Y los buenos, que somos más ¿Cuándo definimos rumbo y ritmo al bien común?

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Nuevos Partidos 2025 Luis Miguel Rionda (*) Desde la reforma electoral de 2014 se estableció en la legislación mexicana, tanto federal como local, que cada seis años, luego de la elección presidencial o de ejecutivo estatal, se abriría una ventana temporal para el registro de asociaciones que aspiren a constituir nuevos partidos políticos en el siguiente mes de enero (artículo 11 de la Ley General de Partidos Políticos). Es decir, que en seis semanas se abrirá ese registro tanto en lo federal como en lo local. La constitución de nuevos partidos es regulada por el artículo 41 constitucional, base I; la Ley General de Partidos Políticos en sus artículos 9º al 19, y la ley electoral de Guanajuato en sus artículos 24 al 30. El mecanismo es relativamente sencillo: se basa en la realización de asambleas de agremiados. Si se trata de partidos nacionales, se requieren en por lo menos en veinte entidades o en doscientos distritos federales. En el caso de los partidos estatales se necesitan asambleas en dos tercios de los municipios o distritos locales. Todo en el término de un año. El proceso culmina con una asamblea nacional o estatal según el caso. Todo ello con la presencia fedataria de funcionarios de los institutos electorales, que deben certificar el número de afiliados que participaron en las asambleas, que en el caso de partidos nacionales en ningún caso podrá ser menor a tres mil en las estatales, o trescientos en las distritales. Respecto a los partidos locales, deben cubrir el 0.26% del padrón de su demarcación, vigente en la elección anterior del ejecutivo. Muchos grupos y asociaciones de ciudadanos, inquietos por el empobrecimiento del escenario político partidista que resultó luego de la elección del 2 de junio pasado, se están movilizando para presentar sendas solicitudes ante el INE o los organismos electorales locales. Es el caso, por ejemplo, del Frente Cívico Nacional, donde prevalecen socialdemócratas. Pero también se agitan las aguas en espacios como el de los conservadores y libertarios, que desean rebasar al PAN por la derecha, o los trabajadores del Poder Judicial y de los diversos organismos defenestrados por la 4T, o de académicos e intelectuales alarmados por la desintegración del sistema de contrapesos; e incluso, de nuevo, las iglesias evangélicas militantes. En el 2013 fueron 52 las asociaciones que entregaron su carta de intención ante el INE; sólo dos lograron el registro (Partido Humanista y Partido Alianza Social). En 2019 fueron 102, y lograron su registro preliminar seis (Encuentro Solidario, Redes Sociales Progresistas, Fuerza por México, México Libre, Grupo Social Promotor de México y Fundación Alternativa). De éstos, sólo los tres primeros pudieron competir en las elecciones de 2021. Será interesante observar cuántos colectivos buscarán el registro en esta ocasión. La crisis actual del sistema de partidos hace sospechar que serán muchos, pero muy pocos cumplirán los requisitos. Se requiere de recursos privados, que serán auditados. Un reto nada fácil. (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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Columna Diario de Campo

Este miércoles pasado tuve la oportunidad, por invitación del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, de presentar su más reciente producción editorial. Esto dentro del 35 Congreso Internacional de Estudios Electorales, realizado en Toluca con la anfitrionía de la Universidad Autónoma del Estado de México y del Instituto Electoral del Estado de México. El congreso fue organizado académicamente por la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales A.C., de la que tengo el honor de ser miembro fundador. El libro se intitula Derechas e Izquierdas en el siglo XXI. Debates generales y estudios de caso, y fue coordinado por la doctora Tania Hernández Vicencio (INAH) y el doctor Andrea Bussoleti (Universidad de Guadalajara). El volumen colectivo se compone de doce capítulos que desbrozan cuatro áreas temáticas: una discusión teórica general, a partir de la introducción al debate por parte de los coordinadores, y tres sustanciales capítulos analíticos de Víctor Reynoso, Ricardo de la Peña, Javier Arzuaga y Orlando Espinosa. Una segunda parte sobre los nuevos retos teóricos y programáticos de las estructuras partidarias en América latina, con cuatro capítulos de Jacopo Bottacchi, Steven Johansson, Sergio Morresi y Moisés Mendoza. La tercera parte dedica a los ejercicios de participación ciudadana desde los paradigmas ideológicos, con capítulos monográficos de Tania Hernández Vicencio y Sergio Tamayo sobre la 4T. Y en la cuarta parte se abordan las interacciones de los actores ideológicos ante el Estado, con dos capítulos de Tiziana Bertaccini y Andrea Bussoletti. Cada capítulo aporta una visión particular sobre el complejo tema de las relaciones entre las muy distintas acepciones con que los conceptos de referencia ideológica “derecha e izquierda” han sido definidos según los “valores fuerza” que asumen los actores políticos desde su imaginario social concreto. La lectura de estos doce textos deja claro que esos referentes, por arbitrarios que sean, pueden tener todavía utilidad para sostener un discurso común e mutuamente inteligible sobre los grandes temas que nos dividen o nos unen. El debate de las ideas y la competencia entre las ofertas político-partidistas pueden cobrar intensidades y alcances diferenciados, que requieren códigos de comunicación con mínimos de compatibilidad. Los autores enfatizan la mutabilidad histórica y cultural de los referentes que permiten esos mínimos de inteligibilidad, pero es una condición inevitable de la acción política la mudanza en las prioridades. Siempre habrá entonces material para el debate. Es deseable que éste se base siempre en la racionalidad y el conocimiento, para que esa polémica pueda canalizarse en conductos dialécticos y formas constructivas. Lo que puede alterar la convivencia racional sería la carencia de respeto por el sistema de convicciones del otro, del diferente, y asumir que la realidad puede simplificarse dentro de cánones unívocos y excluyentes. El libro puede bajarse de: https://tinyurl.com/2yktr74k (*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

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Se mueven los astros:Des-astre para México

   Juan Miguel Alcántara Soria La actual alineación de los astros se moverá en enero próximo. Es de prever amenazas y riesgos mayúsculos para México y los mexicanos. Y más dañinos por debilidades institucionales internas. Al diagnóstico del premio Nóbel de Economía 2024, James A. Robinson, expuesto el pasado 20 de noviembre en Cdmx: “México tiene grandes problemas con la calidad de sus instituciones y el Estado de Derecho, así como retos con su sistema educativo y la inseguridad, lo que impide crear una economía realmente próspera e incluyente”. “El mayor reto es el Estado, y como éste funciona: la politización del Estado en México”. Evaluación que, en síntesis, expone nuestras fragilidades. En lo particular ante el gobierno de Trump que iniciará el 20 de enero, y otras amenazas del exterior, como la renegociación del Tratado comercial con EU y Canadá. Además del conflicto Rusia-Ucrania que escala el fin de año, entre otros. La mayor potencia del mundo estará dirigida por extremistas, en los cuales hay muchos mal querientes de México. Señalan a migrantes, junto con narcotraficantes, como amenazas a su seguridad nacional, y desde el mismo 20 de enero adelantan iniciarán deportaciones masivas, incluso con apoyo de su ejército. Tratarán a narcotraficantes como terroristas. Los déspotas mexicano y gringo se supieron entender en el pasado: no te metas con mi gobierno, yo hago lo que pides en la frontera para tu interés. Hubo otra alineación astral. También en Canadá, su primer ministro, Justin Trudeau, expresó la semana pasada que no excluye la posibilidad de concretar un nuevo acuerdo comercial con EU, sin México, como se lo exigen todos los jefes de gobierno de sus provincias y territorios; ello impactará en elecciones del 2025 en ese país. Agregan que la aceptación de México de inversiones chinas desembocó en la importación de productos chinos, vía México. Más reforma energética con incumplimientos de México de sus obligaciones adquiridas en el Acuerdo de París, contra el cambio climático. Ahora la reforma judicial. En febrero pasado volvieron a imponer el visado a mexicanos. Acá constatamos la llegada masiva de autos chinos, e inversiones en varias ciudades, junto con productos textiles, de calzado y de tecnología, que dañan a productores nacionales de la industria textil, del calzado y del vestido. La subpresidenta Sheinbaum no logra imprimir carácter, sello propio a su gobierno. Obrador va por su séptimo año conduciendo al país con espejo retrovisor, anteojeras ideológicas. La polarización entre mexicanos se sostiene. La sensibilidad de mujer para escuchar, identificar molestias, dialogar, no aparece. Así ¿cómo evitar más daño y dolor evitable a los mexicanos? Entre las debilidades institucionales a las que se refiere el premio Nóbel Robinson, e importa a socios en el T-MC, están compromisos medioambientales. Al reducir el gobierno de México sus metas de emisiones de contaminantes (Pemex y CFE, siguen consumiendo combustóleo), y además, condicionar su cumplimiento a apoyos internacionales, hay alertas. México va muy retrasado en la inclusión de energías renovables (a diferencia de Colombia, Chile, Brasil o Argentina). El proyecto de presupuesto de egresos de la subpresidenta, en cámara de diputados, reduce recursos para esta y otras tareas relevantes. Solo se incrementan para los programas sociales clientelares. Hasta a la UNAM le recortan. La reforma al poder judicial es otro desastre: el INE (hoy de Morena) pidió diferir elecciones de jueces y magistrados por falta de dinero y de tiempo. En la semana avanzaron en la desaparición de siete órganos autónomos, incluyendo el INAI y la COFOCE. Ésta última prevista en la Constitución como órgano con autonomía técnica, financiera y de gestión. Transformarla en un órgano asignado a la Secretaría de Economía, como de último momento pretenden diputados de la 4t, implicará reclamos de incumplimiento del T-MEC. De la guerra Rusia-Ucrania, luego hablamos. El desalineo de astros impedirá no solo una “economía próspera e incluyente”, con socios más competitivos en institucionalidad, sino el convivir en paz y tranquilidad entre mexicanos, hoy más violento. Y relaciones previsibles con el mundo. Des-astre.

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