Manuela no escuchaba bien en la escuela, hoy es Licenciada en Capital Humano.
• Apoyo con Auxiliares Auditivos es parte de una política pública con enfoque de derechos humanos.
Hay momentos que marcan un antes y un después en la vida de una persona y para muchas familias guanajuatenses, contar con un auxiliar auditivo es base en su calidad de vida.
Como Manuela Gutiérrez, habitante del municipio de Silao, quien es usuaria de este aparato que le permitirá escuchar los ruidos en su entorno de una mejor manera. Dice que le detectaron problemas de audición cuando tenía 12 años, en la escuela tenía bajas calificaciones por ese motivo y sus maestras se dieron cuenta del problema “y le dijeron a mi mamá, esta es una discapacidad que nos afecta, y me costó mucho trabajo, pero podemos seguir adelante”.
Hoy Manuela es Licenciada en Administración de Capital Humano “y fue gracias a mis auxiliares que pude tener confianza nuevamente en mí y lograr mis objetivos porque considero que la discapacidad no es un limitante para la persona”, narra emocionada con los auxiliares funcionales colocados.
Y es que no es solo un dispositivo tecnológico: es la puerta de regreso a conversaciones perdidas, a risas que no se habían escuchado en años, a la posibilidad de volver a ser parte del mundo.
A través del programa Oír Bien implementado por el Gobierno de la Gente, se apoya con auxiliares auditivos para impulsar la inclusión y la dignidad de las personas, así como historias como la de Manuela, quien es el reflejo de miles de guanajuatenses que viven con hipoacusia —pérdida auditiva leve, moderada o severa— y que durante demasiado tiempo enfrentaron en silencio, las consecuencias de esa condición: el aislamiento, la dificultad para aprender, la exclusión del mercado laboral, la desconexión de sus propias familias.
Escuchar, un derecho que transforma vidas: auxiliar auditivo lleva dignidad a familias guanajuatenses