Realizan este sábado 26 de septiembre, Marchas por la Vida en los municipios de León Celaya e Irapuato

Con respecto a las marchas por la Vida realizadas este día en tres municipios del corredor industrial de Guanajuato, la Diócesis de León manifestó su opinión señalando que Hoy, miles de guanajuatenses salieron  a las calles para decir, una vez más y con una sola voz: toda vida vale. Desde los equipos de Dimensión de Vida, y desde el corazón mismo de nuestra Iglesia, hoy asumimos y denunciamos una realidad que nos interpela como sociedad y como creyentes. Hoy la dignidad humana está siendo vulnerada de muchas formas. Vemos la realidad de tantos seres humanos que, en el vientre materno, ven amenazada su vida antes de nacer. Vemos a niños que crecen entre inseguridad y violencia, y a madres que viven con angustia, sin saber el paradero de sus hijos. Vemos a personas que enfrentan la soledad, el abandono y la desesperanza, y que llegan a pensar que su vida ya no tiene sentido. Vemos a mujeres que enfrentan solas un embarazo, sin nadie que las respalde, sin nadie que les tienda la mano a ellas y a sus hijos. Ante estas realidades, la Iglesia no puede permanecer indiferente. Toda vida merece ser protegida. Toda vida merece ser respetada. Toda vida merece ser acompañada. Por eso asumimos este compromiso no solo como denuncia, sino como un llamado a la acción: a la formación, al acompañamiento pastoral, a la exigencia. Un llamado para que sacerdotes, religiosas, laicos y quienes toman decisiones en nuestro estado nos unamos en un trabajo que ofrezca soluciones reales, que atienda al ser humano en cada etapa de su vida. Porque una sociedad que no es capaz de proteger la vida humana, no es capaz de avanzar ni de crecer. Guanajuato necesita hoy una Iglesia que observa, que responde, que sale al encuentro. Una Iglesia que no cierra sus puertas, sino que las abre para que todos, cada uno de ustedes, sean agentes de cambio. Y hoy, de manera especial, queremos que este mensaje llegue a quien está sufriendo en soledad: no están solos. Aquí está la Iglesia. Aquí estamos nosotros.